domingo, 10 de enero de 2010

JOHNNY LIMA: "Livin' out loud" (2009) (Shock Pop Records)


1. All I wanna do. 2. Wildflower. 3. Hate to love you. 4. I'm on fire. 5. Somebody to love. 6. Caught in the middle. 7. Gimme some rock, so I can roll. 8. Livin' out loud. 9. Still Waiting For You. 10. Long way down. 11. Hard to say goodbye. 12. 'Til love is gone.

El glam es la vertiente más descarada de la música moderna: pura conducta sibarita yanki/californiana, epítome de la decadente civilización humana. Para salir al mercado se hizo pasar como hijo del metal (¿alguien habla hoy en día de glam metal?); llegó a la cumbre de ventas con la supuesta reivindicación del rock (baladas pop de por medio), pretendía hablar del chico de la calle (con el cabello cuidadosamente arreglado con spray) y pese a que la música debe ser el objetivo, ofreció más sexo y drogas que otra cosa. Cuando todos se dieron cuenta que era una moda pasajera, murió, y dejó en la lona a un tendal de músicos millonarios que de a poco volvieron al ruedo. Johnny Lima parece estar orgulloso de todo eso, y lo expresa en éste su quinto disco solista.
La propuesta es glam guitarrero, con las voces agudas al uso que evitan el grito para no mandar al carajo la ecualización, coros en los estribillos, y una base que desaparece bajo tantos punteos. Todo un homenaje a lo que se hacía en los ochentas, pero con una propuesta un tanto moderna. Nada original ni novedoso, pero honesto… si cabe esa palabra cabe cuando nos imaginamos al músico saliendo de una limosina con yacuzzi.
Las letras tienen esa temática adolescente sobre el doble sentido, las relaciones, la desesperación y el vivir al día con el rock and roll.
“All I wanna do” debe ser lo más ochentoso del disco, con esas partes en que las melodía parecen perder fuerza… típica de cuando las bandas parecían no saber cómo encajar las armonías unas con otra. La voz filosa anticipa un estibillo pegadizo en “Wildflower”, una manera bizarra de hablar bien de la novia ocasional. “Hate to love you” tiene un brillante inicio y no decae, mientras que las guitarras trabadas en “I'm on fire” lo convierten en el mejor tema del disco, para cantar con la mano levantada en un club lleno de cuerpos sudados y chicas que se levantan la remera.
La semi balada “Somebody To Love” llama al amor, en forma irónica, claro, nada de amor hippie, con guitarras ambientales que hablan de porqué este es un disco de glam actualizado. Todo lo anterior se conjuga en “ Caught in the middle”, y el reclamo a las radios, para que pasen un poco de rock (preferentemente glam) se hace presente en “Gimme some rock, so I can roll”, en un tema a toda velocidad.
El furioso comienzo de “Livin' out loud” anticipa un himno desde el título, pasando por las voces que van desde la furia contenida hasta subir a un conjunto coral. Y extrañamente, la balada al uso “Still Waiting For You”, me impresionó gratamente, o me estaré volviendo nostalgioso. O pedorro.
Lo más estándar del disco está en “Long way down”, a menos que te atraiga una letra que corea “es un largo camino hacia abajo”… si por lo menos aludiera al infierno, para saltar de track y dar paso a los teclados en la intro de “Hard to say goodbye”, canción de corazón desgarrado al ritmo de guitarras marchosas, y más brillantes teclados al final.
Es una sorpresa, sin haber saltado temas, llegar a “´Til love is gone” porque ahí donde uno dice “esto es viejísimo, es una afano”, encontrás algo, algún arreglito, algún punteo, que te hace decir “ah, escuchá esto”…
No tengo mucho más que decir musicalmente. Cuando vi la tapa del disco, pensé que se trataba de otro trabajo solista del integrante de alguna famosa banda, pero hasta donde pude averiguar, estuvo en una banda llamada Attitude (difícil de rastrear), es solista, productor, y trabaja de manera independiente. Es más, en su portal ofrece este disco a la venta, sólido y en mp3, con tan buenos resultados, que está reclutando músicos para salir a tocar… salir de su mansión, supongo…
Sitio web: http://www.johnnylima.com/ (A.G.)

1 comentario:

Anónimo dijo...

excelente reseña Armando, felicitaciones y segui asi, saludos. Diego