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sábado, 10 de noviembre de 2018

HEROES DON’T ASK WHY: “Sound Of A Broken Heart” (2018) (Divorce Records)


1. Poisoned Well  2. Twisted Paradise  3. 15th Of May  4. My Dear Friend  5. Wooden Box  6. Blink Of An Eye  7. Sound Of A Broken Heart

HDAW es el acrónimo de Heroes Don’t Ask Why, una formación de rock moderno con multitud de destellos metálicos y un acusadísimo sentido de la melodía. El cuarteto -oriundo de la ciudad finlandesa de Kokkola y conformado desde 2015 por Jussi Pajunpää a la voz y la guitarra, Matias Kaunisvesi a la guitarra solista, Jussi Kivioja al bajo y Kimmo Puhakka a la batería- lanzó en 2016 un EP titulado de forma homónima y en abril de este 2018 publicó su segundo trabajo con el mismo formato y bajo el nombre de “Sound Of A Broken Heart”. Este reciente mini-álbum contiene corpulentos riffs (que algunas veces suenan un tanto apagados), buenas guitarras solistas, un enorme sonido de batería y una voz con un toque melancólico que confiere el punto de emotividad a los llamativos estribillos. 
El sonido del ruido blanco y las tenues notas de un teclado introducen la melodía principal de Poisoned Well, un tema influenciado por el power metal melódico europeo con un potente e intrincado riff inicial y una melodramática voz en los aterciopelados primeros versos que se torna más ruda y dinámica con la llegada del épico estribillo. El ritmo de batería thrash da el pistoletazo de salida a Twisted Paradise, una pieza con un ritmo marcado y un bonito fraseo de guitarra que acompaña las estrofas hasta la llegada del estribillo en cuyo camino la voz se ha ido volviendo más aguda. Los teclados y las densas guitarras confieren un toque gothic a 15th Of May, mientras que la voz lidera las melodías a las mil maravillas. El extraño inicio con slide de My Dear Friend nos deja un ritmo cabalgante que da paso a unas agresivas primeras estrofas comandadas por un letal doble bombo que cederán el protagonismo a un dramático y sentido estribillo acunado por unos esponjosos teclados. En la espléndida Wooden Box las guitarras arpegiadas acompañan en los primeros versos a la voz teatral que estalla y emerge de las profundidades abismales junto al resto de instrumentos en una sólida composición coronada con un inspiradísimo solo. El claro sonido de batería capitanea el ritmo de Blink Of An Eye hasta la llegada del conmovedor estribillo que recupera la melodía inicial de teclado, mientras que, el tema que titula el EP cierra el plástico por todo lo alto.
“Sound Of A Broken Heart” atesora canciones con un perfecto equilibrio entre fuerza y melodía, empapadas en múltiples influencias y con un sonido netamente contemporáneo. Muy buen trabajo.
Sitio web: www.facebook.com/hdawband (M.M.)

sábado, 13 de octubre de 2018

KNIGHTS OF BLOOD: “Falsa Realidad” (2018) (Duque Producciones)


1. Falsa realidad 2. Algún día 3. Pobres bajo la piel 4. Perdóname 5. Defiende el metal 6. Cielo gris 7. Necio perdedor 8. Ya no me das miedo 9. Perdición 10. Síndrome 11. Knights Of Blood

Knights Of Blood, la banda granadina de Cuevas del Campo, publicó hace escasos meses su primer larga duración titulado “Falsa realidad”. Los andaluces -en activo desde 2015 y formados desde entonces por Mireia Fontarrosa al micrófono, José Ramón Vílchez a la guitarra solista, Javier Jesús Molina a la guitarra rítmica, Álex Sola al bajo y Kyle Jon O’Brien a la batería- irrumpieron discográficamente en la escena española el año pasado lanzando el EP “Revolución” y editan ahora su puesta de largo bajo la óptica de un granítico heavy metal del que puntualmente emerge thrash, death y power metal europeo. Entre los puntos fuertes de este álbum hallaremos infinitos solos de guitarra, continuos e inapelables cambios de ritmo y una ardiente, clara y poderosa voz -semejante a la de Xina de Oker- que vehicula a través de las letras mensajes de crítica y denuncia social, así como otros relativos a la complejidad de las relaciones humanas o a la lucha a favor de la defensa de la unidad de la comunidad metálica.
El tema que titula el compacto nos sorprende con unas voces guturales doblando a las de Mireia en el estribillo, el cual es la antesala de una parte acústica que esconde un cambio de ritmo que termina desembocando en una vasta y cambiante parte instrumental. Pobres bajo la piel arranca con una batería imponente que comparte protagonismo con un riff que progresa con la llegada de los primeros versos y, acabada la primera estrofa, nos dispensa un par de logrados cambios de tempo antes de recuperar la estructura inicial. Perdóname empieza con unas guitarras acústicas que dan paso a un pesado riff y prosigue con otra variación de ritmo veloz que nos lanza a unas estrofas muy bien hilvanadas a través de la brillante voz de Fontarrosa.
La pueril Defiende el metal nos brinda la primera de las colaboraciones de manos de Oscar Sancho, cantante de Lujuria, en lo que parece un himno hecho a su medida y pensado para cantarlo en vivo con el puño en alto, mientras que en la maidenesca Necio perdedor, Manolo Parra de Sovengar contribuye con un solo. Cielo gris es la power ballad del disco, almibarada en sus primeros compases pero que gana en intensidad merced a la entrada de toda la artillería al unísono y a la voz que trasmite sentimiento en cada palabra. Ya no me das miedo comienza suave y acústica para estallar a continuación con un riff brutal, un perfecto paralelismo con las atroces e injustificables situaciones de violencia de género, en donde la interpretación vocal es excelente -con algún ramalazo que recuerda el estilo de Leo Jiménez- y la embestida de la parte final, no deja títere con cabeza.
Síndrome cierra el capítulo de invitados concediendo el protagonismo a José Vicente Broseta de Opera Magna, en lo que se convierte en uno de los puntos álgidos del disco: un auténtico viaje musical por valles y montañas con múltiples variaciones de tempo e intensidad y un final arrollador con los dos cantantes expiando sus pecados en un dueto incendiario. 
“Falsa realidad” es un muy buen trabajo. Evidentemente a nivel de composición y producción todavía quedan aspectos por limar y pulir, pero Knights Of Blood tienen al tiempo de su lado y todo a su favor para rematar esos pequeños detalles. Confianza, determinación y pasión no les falta. ¡En manos de grupos como ellos está el futuro del metal!

jueves, 27 de septiembre de 2018

POISON PILL: “Poison Pill” (2017) (Sliptrick Records)


1. Introspection 2. Wake The Sinner 3. Pitch Black 4. Redeye 5. Confession Of A Liar 6. Jurisdictional Confusion 7. Deathblow 8. Poison Pill 9. Call Of The Precious 10. Terminal Point 11. Demons 12. Exit

“Poison Pill” es el primer larga duración de este enigmático y singular proyecto de metal de extremada pureza procedente de algún lugar del norte de Europa. Recalcamos misterioso porqué se desconocen los detalles relativos a la biografía de la banda y al número de músicos que la componen, y sus miembros -salvo el batería Snowy Shaw, ex-King Diamond y ex-Dream Evil entre otros muchos, que participa como músico de sesión en la grabación- mantienen ocultas sus identidades ya que según ellos “Poison Pill es una declaración de principios metálica basada en la música y las letras en lugar de las caras y los nombres”. Y subrayamos particular porqué según explican, su cometido es el de hacer reflexionar a la humanidad a través de su música y sus letras sobre “situaciones individuales en el contexto de una sociedad controlada por unas instituciones y unos poderes ocultos que coartan su libertad”, ahondando en sus textos “en las emociones y los sentimientos profundos como la frustración que tales circunstancias provocan en las personas vulnerables e incapaces de revelarse”. El mensaje contenido en “Poison Pill” -la primera parte de lo que ha sido planeado como una trilogía- se canaliza a través del decálogo de incorruptible heavy metal clásico que cubre sonoridades próximas al power europeo.
Introspection es una breve intro instrumental -con ecos del inicio de Metal Heart de Accept y de las armonías de The Hellion de los mismísimos Judas Priest- que da paso a Wake The Sinner, un corte de metal con mayúsculas con un riff veloz, una voz agresiva que se torna aguda con la llegada del estribillo como si de la de King Diamond se tratara y un solo de guitarra compartido al estilo de la dupla de maestros compuesta por Tipton y Downing. Redeye con su inquietante música de cuna repite esa misma estructura matadora con unos agudos que intentan emular a los del metalgod Rob Halford, mientras que Pitch Black y el medio tiempo Deathblow nos sorprenden con una voz calcada a la de Udo Dirkschneider y unos coros marciales que nos retrotraen irremisiblemente a los de Accept. Confession Of A Liar es otro mid tempo con aires épicos con un parte coral con resabio a la de Princess Of The Dawn de los teutones y Jurisdictional Confusion luce un riff hiper metálico, unos punteos y unas armonías centrales muy a lo Hansen/Weikath y una voz gritona semejante de nuevo a la de Udo. La velocidad vertiginosa de Poison Pill, el ritmo cabalgante de Call Of The Precious y la diabólica conexión entre Terminal Point y Demons -con una voz que pueden recordar a la de Kai Hansen en el primero de los cortes y a la de Dave Mustaine en el segundo- anteceden al glorioso final que recae en manos de la hímnica Exit y su irresistible cadencia. 
Poison Pill es la banda que todo partidario del metal enraizado en la tradición clásica añora y este debut homónimo el que alegrará su existencia. Un trabajo inspiradísimo en el que dejan sin ninguna clase de reparos todas sus influencias al descubierto. ¿Faltos de originalidad, quizás? Bueno, nadie es perfecto…

miércoles, 29 de agosto de 2018

ST. ELMO’S FIRE: “Evil Never Sleeps” (2018) (Pure Steel Records)


1. We Will Not Die 2. Rise 3. Betrayer 4. Lord Of Thunder 5. I Begin 6. Evil Never Sleeps / Doomsday 7. Soultaker 8. Across The Nations 9. Asleep In The Never 10. Hammer 11. Unslaved 12. Wasted 13. Evil Never Sleeps / Doomsday (versión alternativa, bonustrack)  14.Betrayer (versión alternativa, bonustrack)  15.Wasted (versión alternativa, bonustrack)

St. Elmo’s Fire regresó el pasado año entre intensas tormentas eléctricas para mostrarnos de nuevo su luminoso fulgor en “Evil Never Sleeps”, editado físicamente por el sello Pure Steel Records hace pocos meses. El cuarteto, creado en Sacramento (California) al principio de la década de los ochenta por el guitarrista Jeff Jones y el que fuera su primer vocalista, rápidamente se trasladó a Sunset Strip donde se pateó de arriba a abajo el circuito de clubes de esa zona. Después de publicar un sencillo y una maqueta, en 1986 lanzaron su homónimo primer larga duración, al que le siguieron “Warning From The Sky” (1988), “Powerdrive” (1990) y “Desperate Years” (1992), el trabajo que vio cómo su centelleante fuego se extinguía. En 2012, Jones (acompañado inicialmente por el batería que ocupaba ese puesto desde el álbum de debut) decidió reavivar esas descargas e hizo brillar de nuevo -con una alineación completamente renovada con Tom Frost a la batería, Chris Stringari al bajo y  Kevin Brady a la voz- el fuego de Santelmo mediante el refulgente “Evil Never Sleeps”, el quinto elepé de su discografía en donde la banda nos presenta un poderoso heavy metal con destellos de los primeros Riot, Y&T y Armored Saint. Una sólida base rítmica que levanta un muro sónico infranqueable, un cantante con un registro limpio y una voz rugosa a la par que melodiosa, y una guitarrista que llena con creces la falta de un segundo hacha desgranando riffs, solos y punteos a tutiplén son sus principales armas. 
We Will Not Die es un chispazo muy en la onda del Thundersteel de Riot que levantaría de la mesa de operaciones al mismísimo monstruo de Frankenstein: épica harmonía inicial, doble bombo mesurado, voz proyectada por encima del veloz riff y coros hímnicos. Betrayer reúne toneladas de guitarra solista que emergen entre las estrofas que navegan sobre un ritmo galopante y Lord Of Thunder esconde tras las oscuras notas iniciales una hondonada de power americano con un ritmo de batería que no da un respiro, un adictivo puente y un coreable estribillo. Evil Never Sleeps / Doomsday, Soultaker y Unslaved  suenan cadentes, correosos y densos, mientras que Across The Nations -con unos melódicos coros y un efectivo estribillo- es un corte orientado a la vertiente más comercial del metal. Ya en la recta final del álbum -cuya temática gira entorno de las diferentes manifestaciones del Mal en la sociedad actual-, Wasted descubre un imponente sonido de bajo y batería que te transporta al del Peace Sells de Megadeth con un puente que va subiendo hasta estallar en el conciso estribillo.
Como reclamo en esta edición en CD se incluyen tres versiones alternativas de Evil Never Sleeps / Doomsday, Betrayer y Wasted que no difieren excesivamente de las definitivas ni tampoco aportan nada substancial a “Evil Never Sleeps”, un correcto disco de heavy metal de tradición estadounidense con momentos destacables y, por encima de todo, honesto y coherente con la carrera de St. Elmo’s Fire. ¡El resplandor todavía no se ha apagado!
Sitio web: www.facebook.com/elmoevil2 (M.M.)

viernes, 17 de agosto de 2018

SPARTAN WARRIOR: “Hell To Pay” (2018) (Pure Steel Records)


1. Hell To Pay 2. Bad Attitude 3. Letting Go 4. Court Of Clowns 5. Something To Believe 6. Walls Fall Down 7. Shadowland 8. Covered In Lust 9. Fallen 10. In Memorium

“Ni retirada, ni rendición, esta es la ley de Esparta. Y por la ley de Esparta, nos quedaremos y pelearemos. Y moriremos”. La jura del estricto cumplimiento de esta norma fue la que llevó a este destacamento creado en Sunderland en 1980 a reagruparse en 2008 (con cuatro de los cinco miembros originales, veintitrés años después de perpetrar su última ofensiva) y salir a defender en el campo de batalla un legado compuesto por “Steel And Chains” (1983) y “Spartan Warrior” (1985), dos trabajos que, junto a su participación en el recopilatorio “Pure Overkill” (1983), le encumbró a la categoría de banda de culto. “Behind Closed Eyes” (2010) les llevó de nuevo al ardor de la lucha y en el reciente “Hell To Pay” muestran -con varios reajustes en sus filas- toda su armería de puro heavy metal con ese inconfundible sonido acuñado por las bandas que, como ellos, integraron el movimiento de la NWOBHM.
Los rápidos, efectivos, directos y poderosos riffs, los afiladísimos solos, los ataques duales de las aceradas guitarras de Neil Wilkinson y Dan Rochester, la incombustible base rítmica comandada por Tim Morton al bajo y James Charlton a la batería, y la particular y aguzada voz de Dave Wilkinson (que en ocasiones puede recordar remotamente a la de Blaze Bayley y que junto a la guitarra de su hermano conforman a día de hoy el reducto de la formación inicial), conducen a Spartan Warrior a una victoria segura en la que no hace prisioneros.
El corte que da título al plástico es conciso y cortante como la hoja de una xifos, Bad Attitude es un potente medio tiempo que esconde en su interior reminiscencias del riff de Breaking The Chains de Dokken y un outro rompedor, y Court Of Clowns comienza con un matador riff a dos guitarras y atesora una hipnotizadora parte instrumental intermedia. En el ecuador del disco las guitarras acústicas de Something To Believe anuncian la llegada de esta personal e íntima power ballad, mientras que las eléctricas de Covered In Lust escupen brutales solos compartidos y una preciosa armonía doblada. Por su parte, las florituras del bajo en Fallen son sobresalientes y la manera de atacar las estrofas de Dave en In Memorium son las más brillante del álbum, con los riffs y las líneas vocales casando a la perfección. A mi modo de ver, la voz es el tendón de Aquiles de estos guerreros espartanos y salvo en este último tema, en donde aparece más arropada y dotada de mayor empaque, en el resto de composiciones se muestra excesivamente frágil y desangelada. Pero esta humilde opinión no debería poner en tela de juicio las virtudes y el legítimo valor del “Hell To Pay”, el cuarto álbum del quinteto británico, cuyo resultado suena tan natural y genuino que parece sacado directamente de una cápsula del tiempo enviada desde los anales en los que se empezaron a cimentar las bases del sonido de la NWOBHM  y que hará enloquecer a los acérrimos (¡atentos fans de Angel Witch, Tokyo Blade o Grim Reaper!) de tan célebre corriente. “¡Espartano! Regresa con tu escudo o sobre él”.

miércoles, 27 de junio de 2018

KB36: “Fake” (2018) (Pure Steel Promotion)


1. Fake 2. Who Cares 3. Slow Motion 4. Walk And Glow 5. Mashrooms 6. On The Floor 7. Rock The Boat 8. Seven Rules 9. Going Through Hell 10. Give Me More 11. Get Out Of Here

Oriundos de Moscú, Rusia, y formados en 2010, aquí está el segundo álbum de KB36, de quienes ya reseñáramos su primer trabajo, “Fish eat fish”, en 2013.
A diferencia de aquel, donde la propuesta era mucho más light, en “Fake” la cosa viene mejor. Inspirados por el hard rock y heavy metal de los años 80’s, este quinteto (Tengiz en voz, Oleg en guitarra, Pasha en bajo, Igor en guitarra, y Anton en batería), aprovecha el actual revival retro para seguir dándose a conocer.
El sonido de la banda recuerda inmediatamente a bandas como Jackyl,  Judas Priest y Airbourne, pero KB36 trata de explorar un poco más los caminos de su estilo, buscando en su sonido autenticidad y profesionalismo. Riffs bien pesados y elaborados, temas cortos y directos, un arte de tapa interesante (y sugerente), y muy bien presentado.
El álbum es parejito, y no podría destacar una canción por sobre otra. “Fake” es de esos discos que se dejan escuchar tranquilamente en su totalidad y que sin casi pensarlo estás poniendo nuevamente a sonar. Chequéenlo.
Sitio web: www.kb36rockband.com (J.S.)

sábado, 16 de junio de 2018

HIGHRIDER: “Roll For Initiative” (2017) (The Sign Records)


1. Nihilist Lament 2. A Burial Scene 3. Batteries 4. The Greater Monkey 5. Vagina al Dente 6. Emotional Werewolf 7. Roll Dee Twenty 8. The Rope and The Blade

En la tapa, un guerrero con un hacha. En la contratapa, cuatro calaveras clavadas en estacas. El nuevo disco de Manowar? No, el nuevo disco de Highrider, estos inclasificables metaleros suecos con solamente 5 años en la escena y un EP en sus espaldas (“Armageddon rock” de 2016).
Y ésta vez, el cuarteto integrado por Andreas Fagerberg en bajo y voz, Carl-Axel Wittbec en batería, Peter Jacobsson en guitarra, y Christopher Ekendahl en teclados, decide tirar toda la carne al asador mediante un cocktail de influencias francamente pocas veces oído.
Nuevamente apoyados por el sello The Sign, el cual les ha provisto de una excelente presentación en digipak del álbum, Highrider muestra lo que es, una auténtica banda de heavy metal, directo y sin vueltas, poderoso y vehemente, pero la cosa no termina allí. “Roll for initiative” también muestra hardcore, speed, thrash, y hasta algo de psicodelia doom, todo ensamblado y pasado a través de una gigantesca zaranda punk. Se entiende más o menos?
Desde la velocísima trilogía de “Nihilist lament”, “A burial scene”y “Batteries”, hasta las casi venomísticas “Emotional werewolf” y “Roll dee twenty”, pasando por ese monstruo sludge que es “The rope and the blade”, todo está dado para que “Roll for initiative” sea el disco que eleve el status de Highrider a banda importante.
La performance de los músicos, el nivel compositivo, el sonido y producción general del disco, todo redunda en un trabajo excepcional. No lo duden, consigan este disco como sea, que con “Roll for initiative” Highrider ha logrado marcar un punto de inflexión en el metal internacional. 

miércoles, 13 de junio de 2018

TERRA INCOGNITA: “Fragments Of A Ruined Mind” (2017) (Symmetric Records)


1. Strahd’s Revenge 2. My Emptiness 3. In The Mist 4. The Word 5. A Day Without Loss 6. Conqueror 7. Life Begins Again 8. The Midnight Lies 9. Covenant 10. Sign With Blood 11. My Ruined Mind

Siempre es un problema reseñar un disco de una banda novel (estamos ante el segundo álbum de estos griegos), talentosa (temas ajustados y variados), que refleja un sonido (heavy metal con tintes power), sin despegarse un milímetro de los cánones del estilo, es decir el infaltable tratamiento metálico (en la instrumentación y laS letras).
Así, con los primeros temas ya conocemos de qué va esta propuesta… metal, metal y siempre metal, con ese gusto épico tan especial que le dan los helvéticos, apto para quienes recorren esa delgada línea entre la distorsión y lo agradable de la guitarra y la fenomenal voz impostada en ese tono tan característico.
Bueno para quien quiera explorar una propuesta típica de las calles atenienses, con su poesía, su inocencia de bronca contenida y cómo sigue vigente el legado de los mayores en otra generación.
Bueno si se pretende poseer un buen disco de metal.
Bueno para quien entienda que en Grecia se le pone al heavy condimentos propios.
Y cuando ya estamos completamente interiorizados de cómo va la cosa, se escucha esa estupenda power ballad que es “Covenant” y es fácil entender que la banda da para más. Y con grata sorpresa, el resto de los temas suben en calidad, y el trabajo termina de repente, con ganas de volver al primer tema para ver si algo fue pasado por alto.
Pero no hay nada más, esto es heavy metal griego de pura cepa. Los dioses deben estar satisfechos.
Sitio web: www.terraincognitaband.gr (J.S.)

lunes, 28 de mayo de 2018

MILLENNIUM: “Awakening” (2017) (Keep On Metal Records)


1. False Reality 2. Rise Above 3. Searching 4. The Spell 5. Awakening 6. Lies All Lies 7. The Calling 8. Witch Hunt 9. When Mad Men Rule 10. Revolution Calls 11. Possessed

Nacidos en 1982, en plena efervescencia de aquel glorioso movimiento acuñado bajo las iniciales NWOBHM, los ingleses Millennium publicaron su debut homónimo dos años más tarde y tras editar tres demos -con las que no llegaron a captar la atención de ninguna discográfica- decidieron dar carpetazo a su incipiente carrera en 1988. Un cuarto de siglo después, algunos miembros originales (Mark Duffy a las voces, Steve Mennell a los timbales y Dave Hardy a las guitarras) decidieron regrabar aquellos temas que no llegaron a ver la luz a finales de los ochenta y lanzarlos bajo el título de “Caught In The Warzone” (2016). Reactivada la banda, Duffy -el alma mater del grupo- decide contar de nuevo con Will Philpot a la guitarra y Andy Fisher al bajo y, tras reclutar a Darren Moore y Louis Astbury a la batería y la guitarra respectivamente, entran a grabar el tercer elepé elocuentemente llamado “Awakening”. Este largo y tortuoso viaje no ha hecho que los de Billingham hayan variado lo más mínimo su dirección musical enmarcada en el heavy metal de pura cepa -al que han añadido algún pellizco de thrash- y con el que disfrutaremos de demoledores riffs que emergen entre las estrofas cuál lenguas de fuego, guitarras dobladas a cascoporro y una voz que, sin destacar por su virtuosismo, casa a la perfección con unas líneas melódicas hechas a su medida.
El trabajo empieza de forma inmejorable con False Reality y su riff sacado directamente del tema Power And The Glory de Saxon -la mejor y más injustamente vilipendiada banda que nunca dio la New Wave-. La huella de los de Yorkshire vuelve a escucharse en Revolution Calls -con un soberbio trabajo por parte de los dos guitarristas, un excelente puente y un estribillo que no le queda a la zaga-, mientras que Searching y la épica The Calling contienen esas harmonías que remiten directamente al sonido de Iron Maiden. Witch Hunt es una pieza demoledora con múltiples cambios de tempo, una carrera hacia el infierno que sólo concede cierta pausa en la melodía del estribillo. Lies All Lies reúne un riff brutal de aquellos que definen como pocos el heavy metal y un belicoso estribillo cantado a voz en grito, mientras que Possessed cierra apoteósicamente el disco con unas guitarras literalmente desbocadas.
Millenium regresa a la palestra de la mano de “Awake”, un trabajo que conserva la sólida tradición británica a la que han incorporado un aplastante sonido contemporáneo. Nunca es tarde para otorgar un merecido reconocimiento a una banda que lo merece. ¡No esperes a ser el último en hacerlo con ellos!
Sitio web: www.millenniumofficial.com (M.M.)

lunes, 14 de mayo de 2018

DISHARMONY: “The Abyss Noir” (2017) (Grimm Distribution)


1. The Abyss Noir 2. Vain Messiah 3. Delirium 4. This Caravan 5. Disposable Heroes 6. A Song For A Friend

Desde la cuna de la cultura y la democracia occidentales, los helenos Disharmony nos hacen llegar su más reciente trabajo bajo el epígrafe de “The Abyss Noir”. Los Disharmony que hoy son motivo de nuestra recensión (formados en Atenas en 1997 e integrados en la actualidad por el cantante Chris Kounelis, los guitarristas J. Karousiotis y Stefanos Georgitsopoulos, el bajista Panagiotis Gatsopoulos y el batería Thanos Pappas) no deben confundirse con sus compatriotas black/death metaleros con quienes comparten el mismo nombre ni con la más de media docena de bandas allende de los mares y bautizadas de idéntica manera. Estos Disharmony -en cuyo casillero ya cuentan con tres demos y el álbum que marcó su debut, “Shades Of Insanity" (2014)- son un quinteto de poderoso metal que combina su enraizado heavy/doom con influencias de power americano y prog metal. Sutiles cambios de ritmo, guitarras técnicas con ligeras pinceladas thrash, destacadas baterías y líneas de bajo, y una voz limpia que abasta diversos giros dramáticos e interpretativos así como amplios registros, se convierten en las principales credenciales que estos helénicos nos presentan en su segundo larga duración. Un trabajo que reúne media docena de temas entre los cuáles encontramos un cover de Metalllica que la formación versionó para el tributo que la revista Metal Hammer puso en circulación con motivo del treinta aniversario de la publicación de “Master Of Puppets”. 
El aire más progresivo de The Abyss Noir -con su ritmo sincopado- y Vain Messiah -con sus guitarras intrincadas y una voz nasal que puede recordar a la de Axel Rose- ceden el testigo a la cadencia embriagadora de Delirium cuyo inspirado riff nos guía entre los diversos giros vocales de Kounelis que confluyen en un intercambio de golpes entre una voz sucia y agresiva con otra que parece arrebatada de la garganta del Rey Diamante. La atribulada lobreguez de This Caravan -intensificada por la teatralidad imprimida en la interpretación- y el alegato anti-belicista de Disposable Heroes -muy respetuosa y fiel a la original- encaran el pletórico final con la delicada A Song For A Friend, una fantástica powerballad con guitarras acústicas y violín que se intercalan con los sollozos y las carcajadas de un bebé, y muestra fehacientemente el enorme espectro musical que comprende Disharmony.
Si eres fan de bandas como los Nevermore del recientemente desaparecido Warrel Dane o de alguno de los géneros con los que tratan estos griegos, ¡no dudes en precipitarte a este oscuro abismo!
Sitio web: www.facebook.com/disharmony.gr (M. M.)

martes, 1 de mayo de 2018

STORMHOLD: “Salvation” (2017) (Pure Steel Productions)


1. Heart Of A Hero 2. Black Death 3. The Stranger 4. Exile 5. Path Of No Return 6. God’s Crusade 7. Edge Of The World 8. We March 9. We’ll Never Fall

Incendiario heavy/power metal con ascendiente true y algún ligero matiz folk es lo que nos viene brindando los suecos Stormhold desde hace una década. Después de dos EPs (“Stormhold” y “Tales Of Astraal”), su debut titulado “Battle Of The Royal Halls” (2015) y conciertos teloneando a bandas del calibre de Grave Digger, Hammerfall o Bullet, los de Värnamo nos presentan “Salvation”, su nueva referencia publicada a finales del año pasado. En ella el quinteto (Filip Petersson al micrófono, Jan Ekberg al bajo, Robin Hermansson a la batería y Jonas Nilsson y Jakob Morhed a las guitarras) mantiene intacto su propósito de -y cito textualmente- crear la combinación perfecta entre las influencias de Iron Maiden, Helloween y Hammerfall, a la que añaden un toque de Manowar y una pizca de Blind Guardian. La banda no esconde estas claras influencias (algunas más evidentes que las otras, como las armonías a dos guitarras y las secciones rítmica tan típicas de Maiden desarrolladas en The Stranger o en la instrumental Exile) pero es capaz de reformularlas bajo su propio marchamo y aunque “Salvation” no ofrezca nada que no hayamos escuchado antes, si despertará una sonrisa de aprobación entre su público. 
El disco se abre con el poderoso trallazo Heart Of A Hero, melódico e hímnico, y asimismo a la postre uno de los temas más flojos del álbum. La fenomenal Black Death es una especie de medio tiempo hardroquero con un un riff grueso y cierto groove en la que Petersson emplea un rango de voz intermedio en el que sin lugar a dudas se mueve con mayor comodidad que en los tonos altos. La fantástica Path Of No Return es una pieza con unas sentidas y preciosas guitarras acústicas acompañadas de algún tipo de timbal (el único elemento folk que he sido capaz de apreciar en todo el trabajo) que junto a la entonación usada por el vocalista nos recordará irremisiblemente el Bard’s Song - In The Forest de Blind Guardian. God’s Crusade es otra muestra pura y dura de despiadado power metal con doble bombo, riff épico, guitarras veloces e hímnico estribillo, mientras que  la mastodóntica Edge Of The World es un medio tiempo con unos brutales coros de la escuela Accept/Hammerfall que quitan el hipo. En la recta final de esta obra, We March -con un espeluznante agudo inicial, una armonía muy Helloween y un estribillo matador y épico a la par- da paso a We’ll Never Fall toda una declaración de principios y un claro guiño a Manowar con el que Stormhold pone la oportuna rúbrica a este redondo.
“Salvation” no marcará un antes y un después en la historia del metal, pero Stormhold reúne en él veloces riffs, enérgicas melodías, heroicos coros, así como armonías y solos a dos guitarras que harán las delicias de los ortodoxos de este defenestrado género que vivió sus años de esplendor a finales del siglo pasado.
Sitio web: www.stormhold.se (M.M.)

lunes, 2 de abril de 2018

СТАЛЬНЫЕ НЕРВЫ: “Открой глаза” (2016) (Grimm Distribution)


(NdE: Aun cuando la política de reviews en Rocka Rolla Web Zine es clara en cuanto a no reseñar trabajos de más de un año de editados, en este caso haremos una excepción merced a la deferencia y buena onda de la banda en enviarnos su material y no hacer la típica avivada de enviar el link de descarga, costumbre cada vez más arraigada tanto en bandas y sellos, ya sea foráneos como nacionales.)

1. Открой глаза 2. Иуда 3. Пески времён 4. Когда нас много... 5. О любви 6.Пленники райского сада 7. Франкенштейн 8. Шалава 9. Святая война 10. Деньги 11. Блокада (Апокалипсис cover)

Establecidos en la ciudad rusa de Briansk desde 2013 -si bien dos años antes ya habían comenzado su andadura como Mad Village-, los chicos de Стальные Нервы (Nervios de acero) publicaron hará casi dos años “Открой глаза” (“Abre tus ojos”), el que a día de hoy es todavía su más reciente trabajo. Después de los consabidos cambios de nombre y formación, grabaron su primer álbum “Дайте Свободы” (“Dale un regalo”) en 2014 y un single con un tema nuevo y un par de versiones ese mismo año, allanando ambas referencias el camino para la aparición de este segundo larga duración que diseccionaremos a continuación. Tenemos ante nosotros a una resolutiva y solvente banda de heavy metal -Roman Derevyanko a la voz y la guitarra, Roman Nikolayev al bajo, Sergey Derevenchenko a la batería y Dmitry Kuzmin a la guitarra- con una palpable impronta melódica que brilla con todo su esplendor en los harmoniosos puentes y estribillos de las diferentes piezas de este “Открой глаза”, el cual despacha a diestra y siniestra veloces y enérgicos riffs, buenas dosis de solos y guitarras dobladas a raudales. Entre los temas del álbum, cantados todos en ruso y cuyo concepto general gira alrededor de la estupidez humana y de su facilidad en cometer siempre los mismos errores, merecen destacarse Шалава -con un toque de hard rock americano vital y desenfadado-, О любви -un tema lento con un sencillo arpegio al que se le suman posteriormente el bajo y la batería, y que estalla de forma memorable cuando la distorsión se apodera del estribillo-, Деньги -un corte con un riff incontestable que crece cuando se incorpora la segunda guitarra, mientras la épica que tiñe el puente hace el resto-, Пески времён -pieza con excelente cambio de ritmo en el puente y heroico estribillo que desemboca en unas mastodónticas guitarras y un machacón doble bombo- o los oscuros y pesados riffs de Иуда o Пленники райского сада.
El aspecto más flojo de todo el trabajo, producción aparte, lo encontramos cuando Derevyanko intenta llegar a los tonos más altos: en esa maniobra el cantante pierde el control sobre su voz y parece que esta vaya a romperse en cualquier instante. Pero dicho asunto tampoco debería preocuparnos demasiado ya que según parece, tras la grabación del disco, una vocalista (Yuliya Kovaleva) es quien ha pasado a ocuparse del micrófono. 
Está claro que Стальные Нервы no han descubierto las sopas de ajo con “Открой глаза” pero si te apetece saborear un opulento plato de heavy metal puro, embrionario y sin aditivos, aquí tienes servido tu pantagruélico banquete. 
Sitio Web: www.vk.com/steel_nerves_band (M.M.) 

domingo, 25 de marzo de 2018

MISKATONIC UNION: "Astral quest" (2018) / SEASONS OF THE WOLF: "Last act of defiance" (2018) (Iron Shield Records)

Dos lanzamientos en formato promocional (solo el CD) es lo que nos llega ahora de parte del sello Iron Shield.


1. Awakening 2. Road To The Mountains Of Madness 3. Bushido Ninja 4. Miskatonic Union 5. Nostradamus 6. Astral Wings 7. Captain Sparrow 8. Where Is Your Nation Now? 9. I Always Do What I Want 10. The Quest

En primer término tenemos a los chilenos Miskatonic Union, quienes debutan  con un excepcional álbum enrolado en el más tradicional y ortodoxo heavy metal que se pueda hallar en el mercado. Las influencias son las que todos ustedes ya se imaginan, y súmenle una buena dosis de NWOBHM y allí tienen el cocktail perfecto que propone Miskatonic Union, aunque para no perder el toque latino por momentos me recordaron a los primeros Viper. Recomendadisimo.
Sitio web: www.facebook.com/miskatonicunion



1. Solar Flare 2. Desert Night Sky 3. Take us to the Stars 4. Be Careful What You Wish 5. Centuries of Pain 6. Drifter 7. Fool’s Gold 8. Another Day 9. Dark Stratosphere 10. No More Room In Hell 11. Last Act of Defiance

En segundo término tenemos el ultimo lanzamiento de los veteranos Seasons Of The Wolf, metaleros estadounidenses con sus orígenes en las postrimerias de la década del ’80.
En “Last act of defiance” la cosa se pone un poco mas aspera ya que al heavy metal clásico se le suman algunos tintes thrashers, en esa mezcla única que algunos llaman US metal. Pero la cosa no termina aca, sino que hay también unas sanas intenciones de experimentar con sonidos mas progresivos y atmosferas mas calmas (piensen en Savatage por ejemplo), en vez de que sea todo palo y a la bolsa. Chequeenlos.

En síntesis, dos álbumes para metaleros de la vieja escuela; aquellos en las tendencias modernas no encontraran aquí nada de su agrado. (J.S.)

martes, 20 de marzo de 2018

AXE MASTER: “Crawling Chaos” (2017) (Pure Steel Records)


1. 10,000 Pound Hammer 2. Crawling Chaos 3. Axes of Evil 4. Flowers for the Dead 5. Mystify the Dream Hypnotic 6. Aldar Rof 7. Shallow Grave 8. Death Before Dishonor 9. Bravado  10. Knight of Pain

Axe Master es un ejemplo más de banda perseverante que lleva luchando en el más profundo anonimato des de hace treinta años y continúa manteniendo intacta la ilusión y la pasión por el metal como el primer día. El guitarrista Joe Sims fundó el grupo en Cleveland durante la primera mitad de los años ochenta y después de lanzar una demo en formato cassette, el primer larga duración bajo el título de “Blessing In The Skies” y un par de singles, dio por finiquitada la primera etapa de la banda. Tras un largo periodo de letargo, en el que aparecieron reediciones y recopilatorios de material de sus primeros tiempos, la formación original se reunió en 2007 y sorpresivamente se rompió ese mismo año. No fue hasta 2010 que Sims reclutó a sangre nueva para dar forma a “Overture To Madness” (2015), y después de añadir a un segundo guitarrista (Damin Bennet) para acompañar a Geoff McGraw a la voz, a Denny Archer a las baquetas y a Jim Curtis al bajo, grabaron “Crawling Chaos”, su tercer álbum que hoy es objeto de esta reseña. En él desgranan un power metal americano sólido y tradicional con algún rasgo progresivo en donde los tempos lentos y densos tienen absoluta preponderancia. 
El punto débil con el que nos topamos durante la escucha de esta decena de temas es la escasa variedad de tesituras que maneja la banda: la voz de McGraw es cruda y excesivamente lineal, mientras que los riff -tan profusos como las partes solistas- son primitivos y marciales. Ambos factores, junto a la extrema uniformidad de las estructuras y la producción tosca y ruda, nos hacen perder buena parte del interés por el trabajo transcurridos los primeros compases. 
10,000 Pound Hammer, Death Before Dishonour (la regrabación de una pieza datada en 1988), Bravado o la propia Crawling Chaos son composiciones que resumen perfectamente lo que acabamos de comentar. Entre tanta similitud sonora destacaríamos Flowers for the Dead -con un estribillo bastante melódico y un interesante toque progresivo-, Shallow Grave -con un inicio lento que puede recordar remotamente el Planet Caravan de Black Sabbath y que con la irrupción de la batería y el riff nos conduce a un logrado medio tiempo-, los coros guerreros de  Aldar Rof  o el punteo de Knight of Pain.
Reservado exclusivamente para consumidores habituales de US metal primario y alejado de cualquier atisbo comercial.
Sitio web: www.axemasterofficial.com (M.M.)

lunes, 5 de marzo de 2018

STARBLIND: “Never Seen Again” (2017) (Pure Steel Records)


1. The Everlasting Dream Of Flight 2. The Shadow Out Of Time 3. Pride And Glory 4. Eternally Bound 5. Tears Of A Soldier  6. Never Seen Again 7. Avarice (The Fourth Circle) 8. Demon Rider 9. Insanity And Genius 10. The Last Stand

Si durante alguna de sus primeras fechas en Estocolmo, las huestes de Steve Harris engendraron por allí algún hijo bastardo, sin miedo a equivocarnos este debe ser miembro de Starblind. Y es que todo lo que envuelve a estos suecos lleva el inalterable ADN de Iron Maiden: desde el propio nombre de la banda hasta la estructura de los temas, las armonías y la construcción de los solos de guitarra, sin olvidar los habituales redobles de timbales y el archiconocido bajo galopante, todo sin excepción busca clonar descaradamente el sonido de los británicos. 
Para la grabación de este tercer trabajo -precedido por “Darkest Horrors” (2013) y “Diying Son” (2015)- Daniel Tillberg al bajo,  Zakarias Wikner a la batería y Björn Rosenblad y Johan Jonasson a las guitarras nos presentan a un nuevo cantante, presente en la figura del ex-Rocka Rollas Marcus Sannefjord Olkerud, quién a pesar de poseer un rango más agudo que el de Dickinson acaba calcando las características inflexiones vocales de Bruce en casi todos los temas. 
Pero que nadie se sienta engañado, la hoja promocional de “Never Seen Again” lo deja muy claro: Con este álbum la banda da otro paso y si todavía tienes problemas con el material actual de Iron Maiden, deberías probar con Starblind.
Consideraciones a parte, debemos reconocer que nos encontramos ante un intachable disco de heavy metal enmarcado dentro de la NWOTHM, en el que Starblind lucha en momentos puntuales por desarrollar un sonido propio en piezas como The Shadow Out Of Time -con una brillante interpretación de Marcus y unos eficaces coros que arropan su voz antes del estribillo-, Avarice (The Fourth Circle) -veloz, melódica, con un estribillo claro y directo y un fantástico solo compartido- o Demon Rider -un medio tiempo épico a lo Hammerfall con un marcado riff- en donde dejan entrever buenas ideas. 
Pero en el otro lado de la balanza, yendo un paso más allá de la simple inspiración, encontramos mil y un detalles tomados directamente del manido ideario de la Doncella de Hierro y que estos ya han repetido hasta la saciedad en sus álbumes. Sirvan como ejemplo las típicas armonías de guitarras de Pride And Glory o The Last Stand (con unos cánticos que recuerdan la melodía del estribillo de Sign Of The Cross), el inicio semi-acústico de guitarras entrelazado con las notas de bajo de la emotiva Eternally Bound, el recurrente cambio de tempo que invitada a saltar al público de Tears Of A Soldier o la atmósfera general que envuelve al resto de canciones del disco.
“Never Seen Again” es un álbum hecho por y para fans acérrimos de Iron Maiden, aunque el auténtico potencial de Starblind se adivinará cuando dejen de lado la intención de convertirse la marca blanca de los ingleses.
Sitio web: www.starblind.se (M.M.)

lunes, 26 de febrero de 2018

JUPITER ZEUS: “Eyes On The Prize” (2017) (Independiente)


1. Eyes On The Prize 2. Saviour With Destruction 3. Read It and Weep 4. Midnight Renegade 5. Arise 6.  Broken Plates

Desde la ciudad de Perth, en la costa oeste de Australia, nos llega la nueva referencia de Jupiter Zeus, el EP titulado “Eyes On The Prize”. Haciendo gala de un metal alternativo con elementos doom y stoner, el cuarteto despliega -como apunta su hoja promocional- “un muro de guitarras, unos ritmos hipnóticos y unas voces casi psicodélicas” que pueden traernos recuerdos de Black Sabbath, Kyuss o Alice In Chains. 
Si bien la semilla del grupo la plantó el cantante y guitarrista Simon Staltari en 1993 cuando el combo aún era conocido como Nebula, no fue hasta 2008 que se refundaron con el nombre actual y con una formación renovada -Aaron Smith a la batería, Jeremy Graham al bajo y Michael Lawson a la guitarra solista- publicaron el EP de debut “Green Mosquito” (2011) y su primer álbum “On Earth” (2014). Los riffs iniciales -pesados, densos y poderosos- se combinan con las intensas y briosas melodías que guían con pulso firme la dirección de cada uno de los temas. Pero sin temor a equivocarnos, el elemento que marca la diferencia en el aspecto musical reside en la personalísima manera de interpretar de Staltari quien nos atrapa con su entonación entre declamatoria y cadenciosa, y su registro de voz limpio y claro al que debemos añadir algún certero gutural que dota a su interpretación de una dosis extra de fuerza. 
Arise alterna una voz suave y apesadumbrada con otra rota y agresiva cuando esta encara el estribillo, mientras que la de Eyes On The Prize o Midnight Renegade recuerda el inequívoco deje de Ozzy. Read It and Weep presenta ciertas reminiscencias de metalcore, esa manera ya descrita de atacar las líneas vocales y unas guitarras que juegan con partes cristalinas y otras sucias. Saviour With Destruction empieza con unas notas oscuras, continúa con un aterrador gutural y desemboca en un veloz riff y una batería martilleante, cediendo el protagonismo al bajo en la parte central. Finalmente, Broken Plates es una canción de sencilla estructura en la que unos acordes limpios progresan a medida que las guitarras, ayudadas por el golpeteo de la batería, van tomando más cuerpo.
Aunque “Eyes On The Prize” es un trabajo singular y ecléctico que atesora una indiscutible calidad musical, su media docena de canciones no han conseguido atraparme entre sus redes. Pero si eres de aquellos que buscan bandas decididas y dispuestas a brindar propuestas que se aparten de lo común, no dejes escapar un tren como este.
Sitio web: www.jupiterzeus.com (M.M.)

viernes, 5 de enero de 2018

CONJURING FATE: “Valley Of Shadows” (2017) (Pure Steel Records)


1. Our Darkest Days 2. Marching Dead 3. Dr Frankenstein 4. Land Of The Damned 5. Chasing Shadows 6. A Primal Desire 7. Trust No One 8. Apocalypse 9. House On Haunted Hill 10. Mirror Mirror 11. Backwoods Witch

Directamente desde el condado de Antrim en Irlanda del Norte llega a nuestras manos “Valley Of Shadows”, la prometedora ópera prima de Conjuring Fate, banda cuyo estilo es claramente deudor del heavy metal tradicional enraizado en la NWOBHM en el que también se puede apreciar alguna traza de power metal europeo.
El guitarrista Phil Horner y el cantante Tommy Daly pusieron la primera piedra del grupo en 2005 y tras varios cambios encontraron la formación estable compuesta por Karl Gibson a la guitarra, Steve Legear al bajo y Bogdan Walczak a la batería, con la que ya grabaron en 2014 el EP “House Of Haunted Hill”. 
Los ritmos galopantes, las baterías rimbombantes, las melódicas harmonías de guitarra y los afiladísimos punteos son la agradable constante con la que nos encontraremos una y otra vez en “Valley Of Shadows”. Así, aunque el “parecido razonable” con Iron Maiden, y en menor medida con Helloween, es más que evidente y está presente a lo largo y ancho de todo el disco, el quinteto es capaz de imprimir cierto toque personal a estas influencias que -sin evitar algún que otro sonrojo puntual en el oyente- le permite distanciarse sutilmente de parecer una burda copia. 
Land Of The Damned, A Primal Desire -transpirando ambas el sonido de la Doncella por todos sus poros-, la arrolladora Dr. Frankenstein, el compás cabalgante de Chasing Shadows, la personal e íntima Trust No One con la colaboración del cantante de Mordred y el envite final de Apocalypse -conteniendo las tres un sobresaliente trabajo vocal por parte de Daly- son algunas de las canciones más destacadas.
House On Haunted Hill, Mirror Mirror y Backwoods Witch aparecen como temas extra y son la puesta al día de los tres aparecidos en su anterior EP. El primero de estos tres puede mirar de tú a tú a cualquiera de los cortes de “Valley Of The Shadows”, mientras que los otros dos, a pesar de sonar más toscos y primitivos, tampoco desentonan un ápice.
Si Conjuring Fate han sido capaces de facturar con su debut un álbum del nivel de “Valley Of The Shadows” y logran dotar a sus composiciones de un sello propio, los devotos de los sonidos más tradicionales no deberían en un futuro perder de vista la estela de estos irlandeses.
Sitio web: www.conjuringfate.com (M.M.)

miércoles, 3 de enero de 2018

SPACE VACATION: "Lost in the black divide" (2017) (Pure Steel Records)


1. Devil to Pay 2. Save Your Breath 3. Stay Away 4. See You Again 5. Roll the Dice 6. Live By the Sword 7.Enemy 8. The Black Divide 9. Reason or Rhyme 10. Through the Door

Estos californianos están activos desde el 2008, es decir, menos de 10 años y ya tienen 4 discos en su haber. Este "Lost in the black divide" es una especie de muestra de lo que fue el Hard Rock y Heavy Metal de los 80 y 90. Arranca con un temazo, "Devil to Pay" muy en onda Ozzy Osborne. Después, pasa a Maiden, algo de Saxon, Judas, algo de Quiet Riot... Y hasta Def Leppard, si me apuran. La mixtura suena muy bien, y hace entretenido a este disco. La voz de Shapiro es muy precisa y cargada de graves y agudos, lo que da un toque rico a la música. 
Los diez temas vuelan y entretienen y Devil to Pay es casi un himno, muy "cantable". 
En definitiva, este disco tiene todos los ingredientes del Metal de antaño, pero aggiornado con un sonido más moderno y respetuoso de sí mismo. 
Hiper recomendable si te gusta el metal en cualquiera de sus subgéneros.
Sitio web: www.spacevacationrocks.com (D.F.)

domingo, 17 de diciembre de 2017

NATRIBU: “Acorán” (2017) (Duque Producciones)


1. Respirar 2. Sueños Rotos 3. Pedir Perdón 4. Acoran 5. Eima 6. Decir Adiós 7. Maho (Instrumental) 8. Mis Motivos 9. Borbones y Verbenas 10. No Tiene Piedad 11. Sueños rotos (Con Alberto Symon) 12. No tiene piedad (Con Alberto Guijarro) 13. Cuento de Acorán

Cinco años después de su disco debut, nos llega un nuevo trabajo de los canarios Natribu, lamentando este redactor que no nos hayan enviado sus dos trabajos intermedios, “Tiempo de cambios” y “Frágil”. 
Lamentos aparte, con “Acoran” Natribu regresa al ruedo con una doble tarea: sostener las favorables críticas conseguidas, y a la vez no repetir la fórmula. Y a diferencia de aquella placa de 2012, “Acoran” no requiere de una oída tan exhaustiva y cuidadosa, debido a que aquí todo es más directo y claro, es heavy metal melódico mezclado con hard rock de primerísimo nivel, con una letras introspectivas en algunos casos, y durísimas en otros, con (una vez mas) la fenomenal labor de Chapi Solla tras el micrófono.
La vuelta de tuerca viene con la presencia ahora si bien marcada de los elementos melódico-progresivos que habían dejado entrever en su primer disco, siendo ésta la primer sorpresa de la placa, mientras que la segunda está en la predominancia de los medios tiempos y las semi-baladas (“Acoran”, “Eima”  y por encima de todas esa gema llamada “Decir adiós”) por sobre el power, que si bien aún está allí (“Respirar”, “Sueños rotos”, “No tiene piedad”), no prevalece como sí ocurrió en su álbum debut. 
Pero Natribu parece no poder escapar de su pasado de experimentación y aparece un tema, a mi juicio, totalmente descartable como es “Borbones y verbenas”, una mancha en semejante disco y que corta sin ton ni son con la atmosfera intimista y melancólica que ofrece el álbum.
La fórmula power+hard+progresivo hace de "Acoran" un trabajo de altísima calidad, sólido y balanceado. Natribu parece haber encontrado un sonido más compacto y no tan ceñido a la búsqueda, y todos en la banda se notan más sueltos y cómodos. 
En síntesis, Natribu estuvo a nada de hacer un auténtico discazo si no fuese por ese maldito track #9. 
Sitio web: www.natribu.net (J.S.)

viernes, 15 de diciembre de 2017

AGE OF DISCLOSURE: “To The Universe” (2017) (Kunz Soundcorp Records)


1. Rumour 2. Peace Requires No War 3. Off The Cross 4. Bliss For You And Me 5. Beautiful 6. I Am Forever 7. Already There 8. In Your Eyes (Little Girl) 9. Committing A Crime 10. Age Of Disclosure Instrumental) 11. Though I Don't Know You 12. Black-Hearted Man 13. Love Solution

“To The Universe” es el primer lanzamiento de Age Of Disclosure, el projecto personal creado en 2015  por el guitarrista y compositor suizo Ben Sollberger. Para su puesta en marcha, aparte de contar con el bajista Adriano Troiano y el cantante Jvo Julmy -quienes a la vez son sus compañeros en la banda Distant Past-, Sollberger ha reclutado al guitarrista Christian Busch, al batería Buddah Craven y a los cantantes Orlando Skrylls, Roman Burri y Syn Schütz. 
Estamos ante una serie de temas variados que giran todos ellos dentro de los parámetros de un heavy metal bastante tradicional -muy medido y sin estridencias- de sonido intenso y producción moderna, con influencias que van desde Queensrÿche, Fates Warning y Savatage hasta Iron Maiden, Metallica o Killwitch Engage.
Instrumentalmente el álbum cuenta con una ejecución impecable: la sección rítmica está perfectamente engrasada y funciona a pleno rendimiento, mientras que las guitarras -las piedras angulares sobre las que pivota todo- esconden detrás de sus gruesos riffs, armonías y punteos que se van descubriendo a medida que uno se familiariza con el trabajo. Pero todo este savoir faire hace aguas cuando los vocalistas se convierten en los protagonistas y encaran los estribillos. En mayor o menor medida parece que los registros usados en estas partes son excesivamente altos y no se ajustan a los tonos empleados en el resto de la canción. Este factor se acentúa con la incorporación de unas segundas voces más graves en los coros que poco ayudan a salvar este desajuste. Como consecuencia de todo esto, podemos decir que la instrumental Age Of Disclosure -con sus logrados cambios de ritmo- es la pieza más destacada de este “To The Universe”. Y eso que temas como Peace Requires No War -con la interpretación vocal de Jvo Julmy a lo Dickinson y un fragmento de un discurso de Barak Obama- la balada Beautiful, la powermetalera Already There, el medio tiempo hardrockero de Committing A Crime, el contemporáneo Though I Don't Know You o el intrincado riff del progresivo Black-Hearted Man atesoran fantásticas ideas, pero todos adolecen de la discordancia comentada con anterioridad. 
En resumen, “To The Universe” es el meritorio primer intento de este proyecto de estudio que nos deja un sabor agridulce. Si Age Of Disclosure logran pulir determinados aspectos, su anunciada segunda entrega debería ser la piedra de toque definitiva.