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domingo, 14 de junio de 2020

CLOVEN HOOF: “Age of Steel” (Pure Steel Records)


1. Bathory 2. Alderley Edge 3. Apathy 4. Touch the Rainbow 5. Bedlam 6. Ascension 7. Gods of War 8. Victim of the Furies 9. Judas 10. Age of Steel

A todo aquel que se precie de metalero el nombre Cloven Hoof no debería serle desconocido. Los tipos la vienen remando desde los mismísimos albores de la NWOBHM (con un parate en la década del 90) y más allá de haber sufrido incontables cambios de formación, su bajista Lee Payne permanece estoico desde el mismo comienzo y ha sabido mantener a la banda activa.
“Age of steel” (enviado por el sello Pure Steel en formato promo, solo el CD) rompe tres años de silencio, con nuevos integrantes, el baterista Mark Bristow y el guitarrista principal Ash Baker, y los encuentra mezclando un poco de power metal tradicional con sus raíces NWOBHM sin por esto comprometer su sonido.
Aun cuando por momentos algunas canciones puedan sonar “demasiado” parecidos a algunos temas de Iron Maiden, el quinteto demuestra claramente que el heavy metal tradicional nació en Inglaterra, y de allí vienen los mejores exponentes. Es ley.
Sitio web: www.clovenhoof.net (J.S.)

lunes, 11 de mayo de 2020

RITUAL STEEL : “V” (2019) (Pure Steel Records)



1. Does Tomorrow Exist 2. Civil Unrest 3. Jackyl & Hyde 4. Kingdom Of Death 5. Doomonic Power 6. The Evil Elite 7. Confrontation On The Frontlines 8. Ritual Steel II 9. The Ritual Steel Hammer

Ritual Steel lanzaron hace unos meses su quinta referencia, la primera bajo el sello Pure Steel Records, a la que en un arrebato de originalidad titularon “V”. La banda, originaria del estado alemán de Schleswig-Holstein, es el proyecto personal erigido en 2001 por el batería Martin Zellmer. Luego de editar varios sencillos y un par de álbumes (“A Hell Of A Knight” y “Blitz Invasion”), en 2004 los miembros del combo germano decidieron seguir diferentes caminos y Martin se dispuso a reunir a un puñado de nuevos compañeros con quienes continuar su camino. Tras dos años de búsqueda dio con el guitarrista Sven Boege, el bajista Stefan Ikert y el cantante americano John Cason y con ellos publicó sus dos siguientes obras discográficas: “Invincible Warriors” (2007) y “Immortal” (2013). Y fue seis años después de su última producción, cuando el grupo convertido en trío (Boege se ocupa en la actualidad de las seis y las cuatro cuerdas tras la marcha de Ikert) decidió consumar su nueva ceremonia metálica. En “V” el combo nos presenta su crudo heavy metal de corte clásico con un ojo puesto en el US metal y algún toque de doom (al que su líder denomina “Metal idealista”) con el que firma un trabajo bastante flojo. Bajo mi punto de vista, la voz se muestra muy frágil y a punto de quebrarse cuando sale de su zona de confort e intenta llegar a las notas más agudas, la batería suena demasiado plana y en varias ocasiones (como en Jackyl & Hyde y The Evil Elite) existe un desequilibrio entre el ritmo de la batería y el tempo en el que canta Cason, como si las melodías vocales y el resto de pistas instrumentales se hubiesen compuesto de forma independiente y una vez ensambladas en la mezcla no acabaran de encajar. La consecuencia de todo ello, junto a una producción tosca y poca pulida, da la sensación de un producto final inacabado. 
El álbum empieza con el largo e introductorio ritmo marcial de batería y la bonita armonía de guitarra de la esperanzadora Does Tomorrow Exist, con un estribillo de gran pegada que recupera el riff inicial y una fantástica línea melódica. Kingdom Of Death nos sorprende con unas musculosas guitarras, un fenomenal doble bombo, unas estrofas con seco final y un puente que se precipita a gran velocidad hasta el verso principal. Doomonic Power nos presenta una cadencia cabalgante sobre la que se desliza la voz, una armonía que nos lleva hasta el estribillo (un tanto acelerado por la variación de tempo marcada por el doble bombo) y un poderoso interludio instrumental. Ritual Steel II, la continuación de un tema aparecido en su primer disco, es veloz y tiene un aplaudido sonido próximo al de Motörhead, aunque los coros de la parte central lo deslucen de forma considerable. Y poco más a destacar, salvo algún que otro cambio de ritmo interesante en The Ritual Steel Hammer o algunas armonías inspiradas en Iron Maiden como las que aparecen en Confrontation On The Frontlines.
Duele escribir esto, pero como diría cualquier chef, a este plato le faltan unas cuantas horas más de cocinado.
Sitio web: www.facebook.com/RITUALSTEEL (Marc Milà)

domingo, 19 de abril de 2020

ASSASSIN’S BLADE: “Gather Darkness” (2019) (Pure Steel Records)


1. Tempt Not (The Blade Of The Assassin) 2. Call Of The Watch 3. Gather, Darkness! 4. The City That Waits 5. Dream Savant 6. Gods 7. The Ghost Of Orion 8. The Thaumaturge 9. I, Of The Storm 10. Soil Of The Dead

A finales del año pasado Assassin’s Blade volvieron a la escena del delito con “Gather Darkness” para darnos una nueva estocada con el afilado acero de este, su segundo álbum. El proyecto nació en Suecia en 2014 fruto de la unión del guitarrista David Stranderud (Portrait) y el bajista Peter Svenson (Cult Of The Fox) que, tras un primer intento fallido de banda, decidieron recuperar las canciones compuestas y recomponerse con Markus Rosenkvist (Cult Of The Fox) a la batería y la devastadora voz del canadiense Jaques Bélanger (ex-Exciter) para dar forma a su debut “Agents Of Mystification” (2016). Tres años más tarde y con la incorporación del guitarrista Bruno Buneck (Devil Lee Rot), la banda libra su nueva entrega de rudo heavy metal que coquetea con el speed, brindándonos descarnados riffs afilados, incombustibles solos, una trituradora base rítmica, medidos cambios de ritmo y precisos interludios coronado todo ello por una voz agresiva (de estilo cercano al de Bruce Dickinson) capaz de propulsar su rango hasta altas notas agudas inspiradas en las del Metalgod y el Rey Diamante. 
Tempt Not (The Blade of the Assassin) es una inmejorable carta de presentación con la guitarra solista al principio de la canción chillando como la víctima a la que llevan a sacrificio y la poderosa garganta de Bélanger combinando su voz natural con inflexiones híper agudas en varios versos.
Un riff veloz, una batería ultrarrápida y unas increíbles subidas y tonos altos son las credenciales de Call Of The Watch cuyo ritmo sólo se ralentiza con la llegada del estribillo y sus demoledores coros marciales.
El magistral trabajo de las cuatro cuerdas de Rosenkvist en el tema que titula el álbum antecede a The City That Waits, un medio tiempo con un sonido de guitarra espeluznante y una voz semi narrada por encima del riff heredado del maestro Tony Iommi, en donde brillan por igual los redobles de batería que surgen entre las estrofas, el sutil cambio de tempo en el verso principal y el interludio instrumental que converge en el solo.
La fulminante batería y la rápida guitarra de Dream Savant contrastan con la excelente variación de la melodía vocal en el puente del coral estribillo y con la embriagadora armonía destilada por las seis cuerdas que brillan otra vez en la parte intermedia. 
En Gods Jaques se luce con unos excelentes tonos agudos en los versos y posteriormente muestra sus cualidades en el intercambio de voces durante el puente, en The Ghost Of Orion son los guitarristas quienes nos regalan un solo colmado de musicalidad en esta fenomenal descarga de ritmo galopante, y en The Thaumaturge es la épica quien toma el control absoluto del mágico y coral estribillo.
La velocidad vuelve a hacerse con las riendas del fantástico riff de I, Of The Storm en donde las variaciones de tempo que entretejen las diferentes transiciones del tema son las grandes protagonistas, mientras que en la final y extensa Soil Of The Dead las notas de bajo dan paso a la cadencia cabalgante sobre la que vuela la voz hasta el sosegado y dramático estribillo.
Su sello discográfico se ha aventurado a definir el sonido de “Gather Darkness”-mezclado por Martin Pfeiffer (U.D.O.) y masterizado por Stefan Kaufmann (Accept)- como un cruce entre el de Exciter y el de Judas Priest (genuflexión). Si te mueves en la onda de bandas como King Diamond, Metal Church, Agent Steel o los propios Exciter… ¡Assassin’s Blade debe ser tu próximo objetivo!
Sitio web: www.assassins-blade.com (M.M.)

jueves, 20 de febrero de 2020

HEREJÍA: “La quinta herejía” (2019) (Duque Producciones)


1. Pangea 2. Quinta herejía 3. Hasta morir (para siempre) 4. Tu nombre 5. Soy como soy 6. Libre 7. Ahora yo 8. Resurrección 9. El viaje más largo (Ítaca) 10. Te quiere atrapar

“La quinta herejía” es el segundo trabajo discográfico de banda española Herejía, “los auténticos herederos de la época dorada del metal”. Fundados en Cantabria en 2011 por los compañeros de instituto Borja Díaz y Rubén Fernández a las guitarristas, grabaron su debut “Despierta” (2016) junto a Jonathan Fernández a la batería, Mateo Domingo al bajo y Enrique Nieto a la voz. A finales del año pasado publicaron su segunda obra “La quinta herejía” con la reciente incorporación de Antonio Celis quien cubre la vacante de Mateo y en donde sin ningún tipo de cortapisa el quinteto se inclina por un heavy metal clásico con producción moderna y aplastante, pero sin corromper esa sonoridad típica de las grandes bandas británicas y europeas que en los años ochenta del siglo pasado lograron la inmortalidad el género. Un trabajo simple y directo que no ofrece lugar a la experimentación, con una voz sobradamente dotada para el estilo, unas guitarras arrolladoras, unos riffs escupidos a discreción y una base rítmica demoledora.
Pangea es la introducción instrumental armonizada de rigor que nos imbuye en Quinta herejía, un corte de puro heavy metal con la guitarra solista aullando como un lobo en una noche de luna llena y el riff principal surgiendo entre las estrofas. Le sigue el riff roquero de Hasta morir (para siempre) una declaración de principios en pro del metal en donde bajo y batería llevan las riendas del tema hasta la irrupción del estribillo (una irresistible letanía que cantarás una y otra vez y que aquí, como en otros cortes, se refuerza con los coros de los vocalistas de Sölle, Blast Open, Monasthyr y Arenia), y en el que una poderosa parte instrumental intermedia se corona con una cautivadora armonía. Tu nombre empieza con una melodía de guitarra que da paso a una veloz línea sobre la que viaja la voz de Kike, la cual adquiere una tonalidad que puede recordarte a la de Juan Gallardo de Ángeles del infierno. Soy como soy y Libre son piezas con unos riffs destripadores y es sobre todo en la segunda de éstas en donde la producción de Dani G. brilla por derecho propio, dotando a la música de gran profundidad y concediendo a cada instrumento su espacio. 
Ahora yo es la power ballad del disco, con una original línea melódica vocal, con Nieto subiendo octavas en el crescendo y la banda entrando a quemarropa. Un mero espejismo de calma ante la llegada de Resurrección, un tema que bebe directamente de ese Nuevo Testamento titulado “Painkiller”, con unos redobles brutales de batería y unas inflexiones de voz que se mueve entre tonos agudos y agresivos. El viaje más largo (Ítaca) es un corte que comienza con una solemne línea de bajo que, tras la irrupción de la batería, da paso a un ritmo palpitante con las voces de los coros astures dando la réplica a la de Enrique que profiere aquí unos agudos de aquellos que hielan la sangre. Tanto en esta canción como en la anterior, su rango vocal, las inflexiones en las subidas y el deje a la hora de acabar los versos me han traído a la memoria la característica interpretación de Adrián Barilari de Rata Blanca. 
Los cántabros cierran el álbum con el poderoso riff de Te quiere atrapar en donde destacan unos sugerentes giros vocales, un cambio de ritmo en el puente y una titánica parte instrumental final. 
Éstos montañeses impíos han tomado a rajatabla el dogma irrefutable de la fe metálica revelado por los dioses del metal y han alcanzado con creces su propósito de hacer que el metal continúe latiendo con todas sus fuerzas. Si entre tus bandas capitales se encuentran Judas Priest (genuflexión), Saxon, Accept, Iron Maiden o Ángeles del Infierno, y los versículos de sus canciones son tu credo, Herejía no te van a decepcionar. ¡Una apuesta segura!
Sitio web: www.facebook.com/herejiaband (M.M.)

domingo, 2 de febrero de 2020

AMENTI: “Fuerza Vital” (2019) (Duque Producciones)


1. Sueños 2. Ángel exterminador 3. Corazón bravo 4. Es tiempo de despertar 5. El enviado 6. Sin miedo 7. Fuerza vital 8. A sangre y fuego 9. Un solo camino 10. Renacer

“Fuerza vital” es el debut discográfico de la banda española -localizada en Villalba de los Alcores, Valladolid- Amenti, bautizada con uno de los nombres que recibía el purgatorio en la religión egipcia. Los pucelanos se crearon en el año 2013 de manos del batería Javier Pérez y el guitarrista Javier Fernández, a los que se unió el bajista Miguel Ramos y, posteriormente, el vocalista Juan Lozano (ex Avalanch), el guitarrista Pablo Rueda y el teclista Rafa García quién ha acabado de dar forma definitiva al sexteto (si bien cabe subrayar que los teclados han sido grabados por Manuel Ramil, productor y actual miembro de Avalanch). El estilo de Amenti se encuentra orgullosamente arraigado en el power metal europeo (aquel que tanto seguimiento tuvo a finales de los noventa y al que ellos añaden ahora sutiles pinceladas de heavy metal melódico), y en donde -entre trabajadas partes instrumentales, soberbias melodías y cuidados estribillos- destaca el papel preponderante de los teclados despuntando de forma insultante por encima del resto de los instrumentos a lo largo de todo el trabajo. 
Sueños es un corte de power metal fiel a los cánones más clásicos del estilo, con una preciosa melodía de guitarra, un solvente doble bombo, unas estrofas con diferenciadas cargas instrumentales y unos teclados que estallan en el estribillo.
Las deliciosas notas iniciales de corte oriental y el suntuoso ritmo de batería que nos presenta Ángel exterminador, junto a ese riff sincopado sobre el que fluye la voz, dan forma a una excelente pieza que podría estar firmada por los Kamelot más progresivos. 
Las cuerdas arpegiadas y la voz seminarrada de Lozano nos sitúan en los preludios de la batalla de Corazón bravo que empieza a renglón seguido con la batería y unos teclados orquestales a los que después se les acopla una veloz línea de guitarra que nos guía hasta el matador puente y el épico estribillo. Una combinación que puede recordar a Tierra Santa y cuya influencia la banda vuelve a retomar en A sangre y fuego, un tema en donde brilla el melódico crescendo vocal del estribillo y el solo compartido con el teclado que nos evoca a Stratovarius. 
La cadencia de la guitarra y la sonoridad de los sintetizadores de Es tiempo de despertar le dan al tema un toque muy heavyroquero que me ha hecho pensar fugazmente en Sangre Azul. El fulgurante inicio de Sin miedo da paso a un ritmo cabalgante sobre un colchón de teclados con cierto sabor a los Avalanch de “Llanto de un héroe”, reservándonos un cambio de tempo con la llegada del puente y el excelente verso principal. 
El tema que titula el álbum es un fenomenal medio tiempo con una embelesadora melodía de teclados, unos coros sintetizados y un estribillo cargado de emotividad, mientras que en Un solo camino el poderoso riff y la fastuosa batería se hacen acompañar por una nueva armonía de tintes arábigos en una fabulosa canción con múltiples cambios de ritmo.
Pero tal y como me sucedió con “La llama eterna” de Avalanch, el timbre de voz de Juan no me engancha en absoluto y ese es un escollo insalvable para disfrutar al cien por cien de la escucha de “Fuerza vital”. Todo y con eso, no quisiera que una simple apreciación echara por tierra el trabajo, el esfuerzo y la dedicación que seguro ha comportado grabar un primer disco de tan sobresaliente factura. Un plástico que ha contado con la rotunda producción de Alberto Rionda y que hará las delicias de los seguidores de la primera hornada de bandas españolas tales como Avalanch, Tierra Santa o Warcry.
Sitio web: www.amenti.es (M.M.)

jueves, 23 de enero de 2020

ETERNAL BREATH: “World Of chaos” (2019) (Sliptrick Records)


1. My Redemption 2. Never Surrender 3. Need For Speed 4. Fire 5. Fight For Metal 6. Follow Your Dream 7. Power And Glory 8. Hard Life 9. The Greatest Loss 10. Revenge 11. Y.P.M.O.

Aunque los principios de Eternal Breath se remontan al año 1996 en la ciudad belga de Wielsbeke de la mano de los guitarristas Andy Polfliet y Marino Decaluwé, no fue hasta 2016 -después de veinte años de historia entre los que se cuentan la publicación de tres demos, constantes cambios en sus filas, un parón y su consiguiente regreso- que lograron grabar su primer larga duración, “The Joker”. El año pasado y con invariable alineación (Robin Vancayseele y Decaluwé a las guitarras, Aaron Soen al bajo, Kenny Geerts a la batería y Polfliet a la voz), volvieron con “World Of Chaos”, un trabajo en donde nuevamente dejan su impronta con un estilo a medio camino entre el heavy metal y el speed/thrash de la vieja escuela americana. 
En el lado thrashy de la balanza nos encontramos con My Redemption, Need For Speed y Revenge, cortes con ritmos de batería aceleradísimos, riffs afilados, cambios de tempo y las recurrentes inflexiones agudas de la voz de Andy presentes a lo largo del disco. 
En el extremo diametralmente opuesto nos topamos, por una parte, con Follow Your Dream, una power ballad en toda regla con inicio acústico y eficaz entrada de la banda al unísono, emotivo estribillo y un inesperado cambio de ritmo precediendo al solo de guitarra y, por la otra, con The Greatest Loss, una composición que empieza con cadenciosa lentitud, toma velocidad con las primeras estrofas y se desacelera para recibir el estribillo con un dueto entre Andy Polfliet y la voz invitada de Tiffany Veys, quien se hace acompañar por las notas de su piano. 
Y en un punto intermedio, moviéndose en un terreno más próximo al power americano, Never Surrender tiene una línea de guitarra palpitante y un estribillo tan resultón como el de Power And Glory -que además nos brinda una épica parte coral intermedia-, Hard Life genera un magnetismo que te atrapa desde el primer momento, mientras que Fight For Metal es una oda en defensa del género a ultranza, con musculosas guitarras y, de nuevo, una estrofa principal para cantar con el puño en alto.
Un álbum que a bien seguro sabrán paladear los fans de bandas cercanas a Exodus, Overkill, Death Angel, Sanctuary o Metal Church. ¡Cátenlo!
Sitio web: www.eternalbreath.be (M.M.)

miércoles, 8 de enero de 2020

HELLSCREAM: “Hate Machine” (2019) (Pure Steel Records)


1. There Will Be Blood 2. Firestarter 3. Weight Of The World 4. Oubliette 5. Zero Recall 6. Slaves Of The Sand 7. Hate Machine 8. Another Angel Down 9. Payback 10. Blood Rite 11. Wake The Demon 12. Generation Kill

Bajo el nombre de Hellscream se esconde el proyecto conjunto que el guitarrista David “Conan” García (Cage, Three Tremors) y el vocalista Norman Skinner (Imagika, Niviane, Skinner) concibieron en 2012 y que un año más tarde daba a luz al debut “Made Immortal”. Tras un largo periodo de tiempo en el que cada uno ha estado ocupado en otras aventuras, Norman y David han decidido dar continuidad a su alianza con “Hate Machine”, un segundo lanzamiento en el que han reclutado a la base instrumental de los también californianos Cage (Alex Pickard al bajo, Casey Trask a la guitarra y Sean Elg a los tambores) para ofrecernos un power metal americano de alto octanaje -íntimamente emparentado con el de sus respectivas bandas madre- con el extra de tener un ojo puesto en el heavy metal tradicional.
Una breve melodía de guitarra es el detonante de There Will Be Blood con una voz rasgada acompañada por un poderoso riffage, un posterior cambio de ritmo marcado por una acelerada batería y un canto más agresivo, y un estribillo secundado por unas líneas vocales melódicas que contrastan con algún sucinto tono gutural. Y es que el despliegue de registros de Skinner a lo largo del trabajo será una constante: en la brutal Zero Recall la voz aguda y sucia en los versos iniciales -con un aire a la de Tim Ripper” Owens- se alterna con otra gutural y con diversos fragmentos narrados, y termina con un fabuloso solo armonizado; en Another Angel Down -mientras Task marca el riff y García desgrana la melodía- el bueno de Norman se explaya con tonos semiguturales, tesituras rasgadas y otras más melódicas, mientras que en la colosal Blood Rite el registro limpio y medio de los primeros versos da paso al fuego cruzado entre las inflexiones agudas y las extremas que confluyen en el estribillo. Y hablando de estribillos, Weight Of The World tiene uno con una fenomenal melodía y unos fantásticos tonos agudos, Wake The Demon atesora otro con una harmoniosa y pegadiza línea vocal con gruñido final, y Generation Kill empieza con unos particulares teclados, y se corona con voces rasgadas y agudas doblándose en una cadenciosa estrofa principal.
Mención aparte merecen el tema homónimo y Payback, unas bombas incendiarias de puro thrash metal. Concretamente en este noveno corte, el sonido de un arma amartillada es el pistoletazo a una andanada letal, con una batería inconmensurable y un Skinner redoblando esfuerzos en su performance.
Las puertas del inframundo han vuelto a abrirse y están liberando de nuevo gritos infernales … ¡Todo un caramelo para aguerridos seguidores del US metal!
Sitio web:
www.facebook.com/hellscream666 (M.M.)

miércoles, 25 de diciembre de 2019

ARENIA: “La voluntad de las estrellas” (2019) (Rock CD Records)


ACTO I - REDENCIÓN: 1. Metamorfosis (Obertura) 2. Alcanzar el Sol 3. Retando a la Eternidad 4. El Último Aliento 5. La Piel del Enemigo
ACTO II - TRIUNFO: 6. El Camino de Hiperbórea III - El Llanto de la Tierra 7. Volver a Empezar 8. Conjuro Infernal 9. Mirando al Mar
ACTO III - APOTEOSIS: 10. Sigue la Leyenda 11. The Last Breath (Bonus Track)
 
Arenia, vencedores del concurso FestiAmas 2018 y ganadores en el apartado "Grupo Revelación" de los Premios Amas 2019 -celebrados ambos en su Asturias natal, en el noreste de España-, someten irremisiblemente nuestra firmeza con su reciente “La voluntad de las estrellas”. Éste titánico trabajo, inspirado en el libro “Señores del Olimpo” de Javier Negrete, es la segunda parte de su anterior “El atardecer de los sueños” (2017) con el que cierran la trilogía -iniciada con su debut “Cuando el mundo despertó” (2011)- alrededor de los mitos de la cultura griega clásica basándose en los doce trabajos de Heracles. Los gijoneses, con un line-up inalterable desde su formación en 2009 (con los fundadores Eduardo Dizy a la guitarra y Alejandro Fernández a la batería, Raquel Rodríguez a los teclados, Fran J. Santos a la voz y Roberto Suárez al bajo), nos ofrecen su power metal mitológico de corte conceptual -acuñado por ellos mismos como metal mítico- a modo de ópera metálica ciclópea, dividida en tres actos repletos de arreglos orquestales y sinfónicos, coros épicos y con un increíble elenco de colaboraciones de primer orden nacional e internacional.
Tras Metamorfosis, la intro de rigor, el disco arranca con Alcanzar el Sol un veloz trallazo de puro power metal con un poderoso riff, una infranqueable batería, teclados disparados a diestro y siniestro, y una voz que va subiendo tonos hasta alcanzar el estribillo, secundada allí por unos épicos coros interpretados a lo largo de todo álbum por los cantantes invitados de las bandas astures Blast Open, Vendaval, Taranus, Monasthyr y María Butoh. Retando a la Eternidad lleva un ritmo palpitante sobre el que se desliza la voz, contiene una bonita armonía de guitarra en la parte central y unos intensos rugidos marciales en la estrofa principal. El Último Aliento es espectacular: un riff brutal, doble bombo y una guitarra sangrante acompañan el sugerente juego de la voz invitada de Dani G. (cuyo peso específico en la obra va más allá de las labores de producción) que combina una casi susurrada con otra que va creciendo en intensidad hasta alcanzar unos fantásticos tonos agudos que dan paso al hímnico estribillo. El solo corre a cargo de Markus Pohl (Mystic Prophecy) al igual que en el bonus track, la versión en inglés de este mismo tema y que cuenta con la colaboración estelar de Henning Basse (Firewind). 
El Camino de Hiperbórea III – El Llanto de la Tierra es el interludio, con la guitarra española de Antonio Carballo, que marca el inicio del segundo acto con la fenomenal Volver a Empezar, cromada por unos teclados de aires góticos, una fantástica melodía, un solo muy hardroquero de Nathan Cifuentes y unos coros descomunales. El riff oscuro y el denso ritmo de Conjuro Infernal cuentan de nuevo con Dani G. que incorpora algún tono gutural y nos brinda un logrado dueto con las voces corales. Mirando al Mar es una soberbia power ballad con unos crescendos orquestales y vocales típicos de Manowar, que además cuenta con la inestimable participación del Coro joven de Gijón dirigido por Santi Novoa (Warcry).
El tercer y último acto se centra en la colosal Sigue la Leyenda, un desmedido medio tiempo de diez minutos en donde las notas de bajo comandan la música hasta convertirla en pura épica. Dani G., Isra Ramos (Avalanch), Ladi Ani (Last Days Of Eden) y Marcos Rodríguez (Rage, Diolegacy) se reparten el protagonismo vocal en esta pieza de embriagadora cadencia, coronada por unos colosales coros magistralmente entretejidos entre cambios de ritmo cargados de agresividad y una armonía a dos guitarras cien por cien Helloween.
Impecable trabajo en todos los sentidos. ¡Sencillamente sobresaliente!
Sitio web: www.arenia.es (M.M.)

domingo, 8 de diciembre de 2019

NOCTURNIA: “La tempestad” (2019) (Duque Producciones)


1. Siempre hay un lugar 2. Cenizas 3. Negro sentimiento 4. Tempestad 5. Leviatan 6. Estigma 7. Heroes de bronce 8. Ahora que no estás 9. Hijos de la derrota 10. Sólo un instante 11. Soy la tormenta

Desde Toledo, en plena Mancha castellana, nos llega “La tempestad”, el sexto desafío discográfico de Nocturnia, cuyos trabajos anteriores han sido siempre objeto de estudio en RRWZ. En este nuevo álbum, la banda alcanza un nuevo cénit creativo, en el cuál -sin abandonar su power metal melódico- despliegan, como ellos mismos afirman, un sonido más duro, potente y directo que confiere mayor contundencia a los temas. En esta madurez y evolución juegan un papel determinante el crecimiento apreciado en la voz de Alberto Symon que, en éste su segundo trabajo con la banda, muestra una mayor gama de matices que en su antecesor “Tierra de cobardes” (integrándose a la perfección con los cada vez más habituales guturales de César Arroyo), y la abrumadora relevancia -mayor, si cabe, que en otras producciones- de los teclados de Gómez-Selles, aportando la suma de ambos aspectos unas sobresalientes líneas melódicas. 
El disco se abre con Siempre hay un lugar, con la voz de Alberto subiendo varios tonos hasta llegar al estribillo, en donde el veloz doble bombo -inconmensurable la labor de Jose Roldán a lo largo de todas las pistas-, el protagonismo de las teclas y una vertiginosa línea de guitarra construyen un tema cien por cien Nocturnia. Cabe destacar que, tras la grabación de este redondo, los guitarristas fundadores Rober y Salva han abandonado la formación, entrando en su lugar Javier Villanueva (Easy Rider) y Manu Acilu (Death & Legacy).
Los modernos sintetizadores de Cenizas dan paso a un frenético ritmo entrecortado de guitarra, con la voz gutural del bajista en la parte final del puente, el cantante doblándose la suya en el estribillo y un magnífico solo de Alberto Rionda quién también se ha encargado de la producción. 
La estructura de Negro sentimiento incluye unos fantásticos y sutiles cambios de ritmo, mientras que Tempestad es un medio tiempo de musculosas guitarras, con una segunda estrofa que irrumpe con un ritmo sincopado en donde voces limpias y guturales se encuentran en un final cargado de intensidad. 
Leviatan empieza con un fantástico riff secundado por los teclados que introducen la primera estrofa ataviada con unos brutales redobles de batería, mientras que en la segunda los arrolladores guturales que la poseen son tan terroríficos como la demoníaca criatura a la que cantan. Heroes de bronce es la épica por excelencia: las preciosas sonoridades orquestales son la antesala de un pesado riff y una melodía de guitarra cargada de tintes heroicos, mientras que las voces de Alberto y César -guiadas por un cortante ritmo palpitante y unos sintetizadores disparados entre las palabras de cada verso- van alternándose diferentes fragmentos, dotando al tema de una inusitada potencia basada en el contraste de ambos registros. 
Las melódicas teclas escoltadas por unas musculosas guitarras introducen Ahora que no estás, un rutilante medio tiempo que va ganando en intensidad hasta culminar en el emotivo estribillo. La banda vuelve a poner la directa en la galopante Hijos de la derrota que abraza un sentido y pegadizo verso principal, y cierra por todo lo alto su más reciente capítulo con Soy la tormenta, repleta de ricas variaciones de tempo y una última andanada de guturales.
Excelente trabajo de una gran banda -resiliente por definición- que, sin abandonar su personal sello, crece en cada nuevo álbum. ¡Recomendadísimo!

miércoles, 27 de noviembre de 2019

FRETLESS: “Damnation” (2019) (Pure Steel Records)


1. Unholy War 2. Burn 3. Let’s Get High 4. Higher Ground 5. Black Widow 6. Black Moon 7. Spread Your Wings 8. Damnation 9. No More 10. Sweet Cherie 11. This Is My Home 12. Spellbound 13. Freedom

Los hardroqueros suecos Fretless nos brindan su segundo larga duración tras “Local Heroes”, su debut publicado hace ya ocho años y del que consiguieron colocar un tema en el juego Rock Band y otro en uno de los cortos de la serie Jukka Brothers de la MTv.  En “Damnation” la banda capitaneada desde su fundación en 2009 por el cantante y guitarrista Patte Carlsson que en la actualidad se hace acompañar por Linus Andersson a la guitarra, Lasse Strand al bajo y Ludwig Tornemalm a la batería, así como de otros tres músicos que participan como invitados puntuales en varios de los temas del álbum, ahonda en su infalible combinación de corrosivo hard rock y heavy metal clásico de ascendencia teutona, destilando energía a raudales, fogosas guitarras y piezas melódicas y pegadizas lideradas por la personalísima voz rasgada de su líder.
La cinematográfica Unholy War es una peculiar introducción con la que Fretless nos dispone para la descarga del abrasador Burn, con un fantástico mano a mano entre el riff de guitarra y el Hammond de Per-Erik Eliasson, cuyos teclados vuelven a prender en el incendiario estribillo.
Let’s Get High empieza con los guitarrazos compartiendo protagonismo con la inconmensurable batería que dan paso a un ritmo pulsante y endiablado, acompañado de unos latentes teclados guiando las estrofas hasta la vibrante cantinela.
El compás marcial de Higher Ground lleva el inequívoco ADN de Accept en sus guitarras -con ese recuerdo a la inmortal “Princess Of The Dawn”- y en el letal coro del verso principal.
La banda tampoco baja el pie del acelerador en Black Widow con un poderoso riffage que -tras un desconcertante silencio- desemboca en otra galopada de ritmo palpitante en donde las guitarras iniciales se recuperan para dar la bienvenida al intenso estribillo.
Black Moon es una licencia al rock más clásico de esencia blues y guitarras acústicas, con un poderoso fragmento en el que la distorsión se hace con las riendas del tema.
Spread Your Wings retoma el pulso con guitarras de cadencia cabalgante; el tema que titula el plástico atesora un soberbio trabajo de teclados junto a castrenses arengas destinadas al público de los conciertos, y la genial No More empieza con un riff que va creciendo en intensidad en la misma medida que la voz se torna más agresiva y rota a medida que trascurren las estrofas y llegan al coral e imbatible verso principal.
Sweet Cherie es un sensacional corte roquero y directo; This Is My Home es otra pista devastadora en donde el protagonismo se lo lleva la gran labor de la producción de la voz; Spellbound es un tema cañero con una nueva aparición de Dennis Forsbergb al bajo (que ya ha hecho acto de presencia en Let's get High), mientras que Freedom reúne dos diferentes registros vocales que se van alternando en cada sección para cantar al unísono el título con el que se cierra el disco y en el que Mattias Bergstedt vuelve a encargarse de la batería como ya hizo en Black Moon, Sweet Cherie y This Is My Home.
Parte de la crítica ya se han aventurado a describir la música contenida en “Damnation” como un cruce entre la de Pretty Maids y Accept. ¡Magnífico álbum, sin lugar a dudas!
Sitio web: www.facebook.com/fretlessband (M.M.)

viernes, 15 de noviembre de 2019

DRAGONFLY: “Zeitgeist” (2019) (Art Gates Records)


1. Zeitgeist 2. El Guardián del Tiempo 3. Estrella Fugaz 4. Alter Ego 5. La Travesía 6. Destino 7. Un Último Adiós 8. Solo Depende de Ti

El nuevo lanzamiento de los valencianos (aunque sus orígenes se remontan a nuestro país) Dragonfly nos llega en formato promocional (solo el CD), lo cual es una verdadera pena porque no permite valorar el disco en su totalidad.
De todas maneras, lo que sale de los parlantes es un heavy/power metal muy prolijo y pulido, bien al estilo español que tan buenos exponentes tiene.
A diferencia de otros lanzamientos que he escuchado últimamente, aquí la producción no es tan brillante y eso conspira contra el producto final. De todas maneras el disco es corto y se deja escuchar tranquilamente y sin sobresaltos.
Sitio web: www.webdragonfly.com (J.S.)

martes, 15 de octubre de 2019

BLIND CROSS: “Merciless Time” (2019) (Pure Steel Records)


1. The Hammer And The Nail 2. Doublecross 3. Blind Nation 4. Her Invisible Friend 5. Rise Or Fall 6. Bioluminosity 7. The Leviathan 8. Tear It Down 9. Infrared 10. Martial Law 11. The Yetis Call 12. Sledgehammer

“Merciless Time” es el primer lanzamiento discográfico de Blind Cross, el proyecto creado por el guitarrista Rocco Stellmacher (Gorgons Eyes y ex-Mind Odissey) quien se ha aliado con el bajista Matze Hörold y al batería Andy Korte (ambos exmiembros de Double Action) para grabar la base rítmica del álbum, y ha contado con la inestimable participación del puertorriqueño Juan Ricardo (Sunless Sky, Wretch, Ritual y Dark Arena) para poner voz a sus textos.
El cuarteto germano-americano toca un hercúleo heavy metal guiado por los patrones de la escuela teutona, repleto de buenas melodías, riffs sencillos y efectivos, y espolvoreado con una pizca de hard rock. 
The Hammer And The Nail comienza el trabajo de manera prometedora con ese ritmo cabalgante que lo hace avanzar como un corcel desbocado y la increíble voz de Ricardo mostrándose como un cruce bastardo entre la de Geoff Tate y la de Bruce Dickinson cuando se dispone a encarar las partes más agudas. Pero a partir de ese momento, a medida que avanzan los temas, el disco pierde gas y se desinfla a pasos agigantados: las líneas vocales, las estructuras y los ritmos de la mayor parte de los temas (sirvan como ejemplo Doublecross, Blind Nation o The Leviathan) son demasiado uniformes y se asemejan en exceso, convirtiendo la escucha en una rutina previsible que acaba por aburrir al oyente. 
Sorpresivamente, cuando parecía que todo estaba perdido, el riff entrecortado de Tear It Down con unos agudos propios de King Diamond y un solo de guitarra excelente, los vientos de power metal europeo de Infrared con la banda a plena potencia y la garganta de Ricardo escupiendo fuego, el veloz riff y la colosal batería de Martial Law con su estribillo rebosante de épica y Sledgehammer, con una demoledora estrofa principal heredada de la mejor escuela germana, obran un pequeño milagro y hacen que el redondo acabe de manera convincente.
“Merciless Time” es trabajo con luces y sombras, y siendo objetivos obtendría un aprobado justo. Es un correcto álbum de heavy metal, con un buen sonido y en el que participan unos excelentes músicos (eso nadie puede rebatirlo), pero para hacerse valer entre tanta propuesta novedosa, Blind Cross necesitaran algo más que un contundente rush final.

martes, 1 de octubre de 2019

HEAVY GENERATION: “The Spirit Lives On” (2018) (Sliptrick Records)


1. Born To Rock 2. Fire Steel Metal 3. No Control 4. Blood And Sand 5. Heavy Generation 6. Path Of Denial 7. My Spirit Lives On 8. Odin 9. Warriors 10. March Until The Grave 11. No More Mercy

“Headbangers, metalheads, guerreros, hermanos y hermanas del metal repartidos por todo el mundo”: los italianos Heavy Generation “renaciendo del fuego del heavy metal” proclamaron a los cuatro vientos que el género continuaba más vivo que nunca publicando en septiembre del año pasado su prometedor debut “The Spirit Lives On”. Estos defensores de la fe iniciaron en 2015 su particular cruzada, fruto de la alianza entre el bajista Marco Marchioni y el baterista Marco Stefani, a los que un año más tarde se les unieron Fabio Cavestro como guitarrista e Ivan Giannini como cantante. El cuarteto practica desde entonces un heavy metal enmarcado dentro de la nueva ola de bandas de metal tradicional, complementado con grandes dosis de true y mucha épica, lo que les lleva a sonar como un cruce entre Iron Maiden, Hammerfall y Manowar.
El disco empieza con la definitoria Born To Rock y prosigue con la hímnica Fire, Steel, Metal  en donde la línea de bajo y la batería se apoyan en un lacerante riff para secundar los coros del final de las estrofas y el irrebatible estribillo. 
Un riff veloz, con unas guitarras inconmensurables sustentando los versos, y un excelente puente son la carta de presentación de No Control que nos reserva un final apoteósico con la sección rítmica y las seis cuerdas echando chispas y la voz escupiendo agudos incendiarios. 
Los redobles de batería y los porosos acordes otorgan a Blood And Sand una cadencia realmente majestuosa, mientras que Heavy Generation es una reafirmación de identidad en toda regla, con unos gritos marciales en el puente ideados para levantar el puño antes de encarar el verso principal. 
Una excelente ambientación nos pone en situación para recibir el espectacular medio tiempo Path Of Denial. Una voz gutural sobre una inalterable línea de guitarra se va alternando con otra limpia que comandará las estrofas bajo unos densos acordes clamando por la negación de las lacras de la sociedad actual. 
Un insólito riff de bajo, junto a la original estructura del estribillo, es la gran baza con la que nos sorprende el tema título. Por otro lado, la imperial batería sobre la que caminan custodiadas las primeras estrofas de Odin son la antesala de un fenomenal cambio de ritmo que desemboca en un heroico puente y un belicoso estribillo. 
Hay algo en Warriors que suena vagamente a Running Wild y March Until The Grave, merced a unas inflexiones vocales tomadas de Eric Adams, recuerda a Manowar. No More Mercy, el número final, empieza con una batería sincopada y un riff cercano al groove, llega a su ecuador con un estribillo “matador” y termina con una apocalíptica rendición instrumental.
 “The Spirit Lives On” es un trabajo aferrado a la tradición metalera y al orgullo de pertenecer a ella. El disco cumple a la perfección con este cometido de salvaguardar la incorruptible esencia metalúrgica, aunque para llegar a las puertas de Valhalla, los de Varese deberán demostrar mucho más. Heavy Generation están listos para llevar su metal a todos los rincones del mundo. ¿Estáis con ellos? 
Sitio web: www.heavygeneration.com (M.M.)

jueves, 15 de agosto de 2019

EDEN: “El despertar de los sueños” (2019) (Duque Producciones)


1. Vuelve 2. Destierro en el tiempo 3. Perdido estoy 4. Sangre de metal 5. No puedo sentir 6. Traición 7. Desde el aire 8. Corazón 9. Errores del ayer 10. Angel negro 2.0

Tras pasar los últimos años en los astilleros, los asturianos Eden han vuelto a la palestra publicando “El despertar de los sueños”, un quinto álbum con el que quieren marcar un antes y un después en su dilatada carrera, iniciada en 2002 e interrumpida temporalmente en 2014.
Después de un impasse de dos años, el guitarrista y cofundador Javier Díaz decidió volver al ruedo con nuevos bríos y una formación completamente renovada, compuesta por el también guitarrista Eneko Ramos, el cantante Gaspar Braña, el bajista Juanjo Díaz y el baterista Adrián Menéndez. Con esta alineación, la banda ha registrado un impecable disco a caballo entre el heavy metal y el heavy rock con trazas de power europeo, caracterizado por las grandes melodías, los pegadizos estribillos, el protagonismo de las guitarras y la pulcritud del sonido (no en vano, Alberto Rionda de Avalanch se ha encargado de la mezcla y la masterización de la obra).
Con la performance de Braña tengo sentimientos encontrados: por un lado, es el tipo de cantante que me gusta (con un rango vocal capaz de alcanzar gritos agudos estratosféricos y una manera muy personal de encarar las melodías), pero por el otro, y en mi opinión de oyente, interpreta en un tono excesivamente agudo algunos versos. Por otra parte, y en relación con las guitarras, me encuentro ante una nueva disyuntiva: si bien atesoran una gran riqueza compositiva, me habría gustado encontrar mayor dinamismo en la digitación de algunas melodías y en ciertos solos. Pero dejemos a un lado las conjeturas y vayamos al lio… 
Vuelve empieza con un épico y cinematográfico preludio instrumental que da la entrada a la melodía de guitarra con un desbocado doble bombo en la segunda vuelta, atesora unas preciosas voces dobladas en el puente y un grandioso estribillo con un registro vocal muy alto y las seis cuerdas adornándose de lo lindo. Perdido estoy tiene un sonido general muy hardroquero, una demoledora estrofa principal definitivamente adictiva y magistralmente guiada por los teclados, y unos coros en la parte central de la canción pensados por y para el directo. Sin abandonar ese maravilloso riffage roquero, nos encontramos con No puedo sentir, una pieza que comienza con teclado, chelo y violín (tocados con suma exquisitez por el ex-Eden Vicente Fernández, Júlia Martínez y Valeria Gaya, respectivamente) para dar paso más tarde a una nueva muestra de derroche de facultades por parte de Gaspar.
Sangre de metal es un canto dedicado a la comunidad metalera, musicalmente intachable, con un riff veloz, una arrolladora batería y un hímnico estribillo como no podía ser de otra forma. Traición es oscuro y de cadencia arrastrada, mostrando una dimensión inédita del grupo, como también sucede, aunque en menor medida, con Errores del ayer. El gañido de un halcón es el premonitorio preámbulo de Desde el aire, que tiene un riff espectacular y un estribillo melódicamente excelente y súper pegadizo. Por si fuera poco, el tema cuenta con la participación estelar de Isra Ramos (Avalanch) -quién va alternándose las estrofas con Braña hasta fundirse ambas voces en el estribillo- y la sensibilidad de la cantante Noelia Fuente para acabar de redondear la rutilante composición. Finalmente, Ángel negro 2.0 es la regrabación del corte perteneciente a su disco “Quattro” y en donde aparecen como invitados su anterior cantante, Óscar Nieto, y también el teclista.
Como los propios Eden afirman, con “El despertar de los sueños” han vuelto para quedarse y hacer realidad sus ilusiones dormidas. ¿Les acompañarás en su nueva gesta?
Sitio web: www.eden-metal.com (M.M.)

martes, 9 de julio de 2019

AQUELARRE: “Suevia” (2019) (Duque Producciones)


1. Himno do Antergo Reino 2. Galicia 19 3. Suevia 4. Aunque duela recordar 5. Tu gitana 6. Aurora 7. Hijo del mar 8. Jakobsland (Sigríður) 9. Romasanta 10. Heroína

“Suevia” es el nuevo trabajo de los pontevedreses Aquelarre, que en este tercer envite discográfico se descuelgan con un disco conceptual inspirado en Galicia, su historia y su cultura popular (no en vano, el título del álbum es el nombre que el poeta Ramón Cabanillas le dio a la patria gallega en su poema “En pé”).
Fundados en 2007 por el guitarrista Cristóbal Otero en la ciudad de Vigo, la banda actualmente la completan Icko Viqueira a la voz, Ramón Viqueira a la guitarra solista, Ramón Rodríguez al bajo, David Castro a la batería y Christian Marco al teclado. Aunque sus dos primeros discos (“Requiescat in pace” y “Tempo”) encajaban plenamente dentro de los estándares del power metal europeo, en “Suevia” -sin abandonar los tintes épicos de sus inicios, como queda patente en Jakobsland (Sigríður)- han ampliado sus horizontes incorporado a su caldero de pociones elementos que aportan a su estilo más agresividad (los acertados arreglos de las voces cercanas al metal extremo en fragmentos de Galicia 19, Aurora y Romasanta, o la furia thrash en los primeros compases de la canción que da título al álbum) y mayor versatilidad (el toque alternativo de Aunque duela recordar), rematándolo todo con esa atmósfera celta que la propia naturaleza temática del álbum demanda (la melodía de flauta de la versión de la canción tradicional gallega Tu gitana, popularizada por la banda Luar Na Lubre y algún detalle del tema-título, contando ambas con el añadido de estar interpretadas en lengua gallega).
Himno do Antergo Reino es la revisión del antiguo himno de Galicia que hace las veces de introducción para la épica cadencia conducida por el teclado y la melodía de la guitarra solista de Galicia 19, una epopeya de más de diez minutos con diversos interludios y variadas partes magistralmente entretejidas, en donde el diálogo entre voz desgarrada y limpia en los versos del último de estos fragmentos culmina la pieza de forma brillante. Suevia con la melodía folkie de guitarra, el infranqueable doble bombo acompañando las estrofas, el cambio de ritmo que precede al estribillo, la omnipresencia de los teclados y el original interludio con percusión, la convierten en el buque insignia del disco en donde confluyen todas las influencias vertidas en él. El veloz inicio powermetalero de Aunque duela recordar es la antesala del demoledor riff entrecortado y ese tono melancólico que impregna la pieza y que rememora el sonido de Skizoo, mientras que el dueto entre teclado y guitarra es genuinamente Stratovarius. El arranque de Aurora podría estar firmado por In Flames, mientras que Hijo del mar es una sentida balada con piano y cuerda pinzada, en la que Icko hace gala de tres registros diferentes para narrar la historia de la desaparición del marinero que protagoniza la canción.
Jakobsland (Sigríður) es una explosión de genuino power europeo con una armonía a dos guitarras y flauta que da paso a un riff cabalgante sobre el que transcurren los primeros versos. Un tempo más veloz imprimido por la batería es el preámbulo del heroico estribillo secundado por esos inconfundibles punteos que un día glorificaron unos alemanes llamados Helloween. Ya en la recta final, el pesado riff y el inquietante punteo dispensan el obligado tono tenebroso a Romasanta -el excelso tema inspirado en la figura del conocido licántropo- que fluye entre cambios de ritmo y variadas tesituras. 
“Suevia” es el excelente trabajo de esta valiente banda que explora nuevos territorios, aventurándose con un original y ambicioso álbum conceptual inspirado en la propia tierra. ¡Toma tú dosis de esta nueva y magistral pócima acerada y únete al sabbat metálico de estos brujos galaicos!

sábado, 1 de junio de 2019

PARALLEL MINDS: “Every Hour Wounds… The Last One Kills” (2019) (Pitch Black Records)


1. Every Hour Wounds… 2. The Last One Kills 3. Amerinds 4. On Your Own 5. I Am C 6. Syria 7. How 8. The 52Hz Whale 9. Kolyma

“Every Hour Wounds… The Last One Kills” es el segundo larga duración de los franceses Parallel Minds, nacidos en 2013 de la mano del guitarrista Grégory Giraudo y el cantante Stephane Fradet con el pretendido propósito de “crear una increíble banda de heavy metal que no conociera fronteras ni aceptara reglas”. Bajo esta premisa, dos años más tarde de su concepción publican su opera prima “Headlong Disaster”, a la que siguieron ese mismo 2015 un par de EP’s y un single con dos canciones cantadas en español. Con la incorporación de Antoine Moutet al bajo y de Eric Mannella a la batería, el renovado cuarteto dio forma a “Every Hour Wounds… The Last One Kills”, una obra que aúna la furia rítmica del thrash, los complejos riffs de largo recorrido cercanos al prog metal, una pugna entre voces limpias y desgarradas, y unos estribillos marcados por perspicaces melodías. La suma de estos estilos, que en su mayor parte y por separado no son santo de mi devoción, da como resultado una combinación que sorprende gratamente. 
Every Hour Wounds… es la intro instrumental que sirve de transición para la fulgurante percusión y el riff complejo de The Last One Kills, que cuenta con una voz rasgada que escupe las sílabas de forma entrecortada y que establece un particular diálogo con una segunda más limpia. El estribillo es considerablemente melódico y marca un cambio radical en la tesitura mostrada hasta ese momento en la pieza, siendo ésta una de las particularidades que nos brinda el combo a lo largo del álbum. On Your Own brota gobernada por la batería, el bajo y unos sutiles acordes que le confieren una ambientación oscura hasta la llegada de un contundente riff que le concede la cadencia de un medio tiempo, donde brilla el delicado estribillo secundado por unos sedosos coros. I Am C es un latigazo en toda regla, con una vertiginosa batería sincopada y un intrincado riff cortante sobre el que se desliza la voz y los coros hasta la llegada del rompedor estribillo en la que esta exhibe un registro vocal desgarrado. Syria es una emocional pieza épica de casi ocho minutos que cuenta con la colaboración del cantante y el ex guitarrista de Orphaned Land. Las cuerdas arpegiadas sobre las que descansa la voz reciben la gradual llegada del bajo, la batería y los arreglos orientales antes de ser sacudidos brutalmente por el afilado riff que da paso a un precioso puente y al sentido estribillo coral. El aire groove de How? amaga un riff entrecortado y un embelesador estribillo marcado por un incansable doble bombo, The 52Hz Whale es otra epopeya con un increíble solo que puede traerte a la memoria a los Megadeth con Friedman en sus filas, y finalmente Kolyma es un nuevo trallazo de thrash veloz y técnico que corona el disco de forma contundente. 
La arenga final, en palabras de estos acerados franceses, no puede ser más diáfana y categórica: “Si amas el metal, si su esencia vive en tu corazón y en tu alma, entonces Parallel Minds es tu banda y “Every Hour Wounds... The Last One Kills“ ¡un álbum que debes escuchar!

sábado, 19 de enero de 2019

RHODIUM: “Scream Into The Void” (2018) (Independiente)


1. Detour To Insanity 2. Scream Into The Void 3. Unjust Slaughter 4. The Fall 5. Tower Of Despair 6. Flaming Sorrow 7. Lucid Dream 8. A Memory Of Light 9. Enter Nowhere 10. Lovespell

Rhodium es la denominación latina con la que se conoce un apreciado metal precioso de tonos blancos y plateados, y desde 2017 también es el nombre de una poderosa banda ateniense que nos regaló a finales de junio de este año su opera prima “Scream Into The Void”. Loukas Wolv Antoniou, el guitarrista y creador de este proyecto, reunió a George Theofilas (guitarra), Alex Kolettis (bajo), Dimitris Spirakis (batería) y al cantante americano Billy Vass (Terra Incognita) para grabar un único tema, pero tan buenas fueron las sensaciones en el estudio que esta colaboración puntual acabó en la creación del grupo y el consiguiente registro de su debut autofinanciado. En “Scream Into The Void” la banda nos presenta una aleación arraigada en el heavy metal de corte clásico fundida con metal progresivo y algún detalle de power americano, en donde los intensos y épicos desarrollos instrumentales en las partes centrales y los giros e inflexiones dramáticas de la voz campan a sus anchas en todas las pistas del trabajo. Tras la publicación de este redondo, y con la mirada puesta en la defensa del material en vivo, Billy Vass ha cedido su lugar a Mike Livas quién desde ese momento se ha hecho cargo del micrófono. 
La canción que titula el disco es fantástica: tiene un excelente riff y unas firmes guitarras que sostienen las estrofas hasta la llegada del gran estribillo en donde se recupera la armonía de Detour To Insanity, la épica intro instrumental. Hay una interesante parte intermedia marcada por un cambio rítmico que precede al solo y que desembocará en unas estrofas interpretadas por un tono de voz ligeramente más agudo que el profundo y áspero que ha capitaneado el tema. En The Fall el riff entrecortado sobre el que canta Vass da paso a un veloz cambio de ritmo con unos preciosos detalles de doble bombo, una nueva sección central rompedora con un inspiradísimo solo y la frase “This is the fall…” repitiéndose en la parte final del tema como si de un mantra metálico se tratase. El inicial punteo de guitarra española revive con la potencia eléctrica de toda la banda al unísono y concede un toque épico a Tower Of Despair, acentuado por la cadencia rítmica de los primeros versos y la teatral actuación vocal a lo largo de toda la pista; un solo emerge de la nada y nos conduce hasta la brillante sección central colmada por un par de logradísimos cambios de ritmo que confluyen en un auténtico torrente sónico en la recta final de este extraordinario tema. El riff inicial acompañado por un punteo acústico (que puede recordar al de The Unforgiven de Metallica) marca el inicio baladístico cargado de gran musicalidad de Flaming Sorrow; pero tras los primeros versos, el restallar de la banda irrumpe con un pletórico tono eléctrico que recuperará posteriormente el acústico en una constante alternancia que en todo momento conservará la línea melódica de la pieza. A Memory Of Light tiene un ritmo sincopado en las estrofas y un estribillo repleto de matices e inflexiones, una atractiva armonía y una variación rítmica con cierto aire Maiden, influencia que también se habrá dejado escuchar en alguna de las partes de guitarra de Unjust Slaughter que nos obsequia con una aceleradísima batería thrash y una parte instrumental intermedia totalmente doom. 
Los helenos Rhodium rayan a un gran nivel en este convincente estreno discográfico, mostrando un enorme potencial que les augura un sugerente futuro. Seguidores de bandas como Fates Warning, Crimson Glory, Iced Earth o Iron Maiden… ¡no les pierdan la pista!

viernes, 21 de diciembre de 2018

TRAUMA: “As The World Dies” (2018) (Rivet Records)


1. The Rage 2. From Here To Hell 3. As The World Dies 4. Gun To Your Head 5. Last Rites 6. Run For Cover 7. Asylum 8. Entropy 9. Cool Aid 10. Savage

Los Trauma a los que hoy reseñamos su nuevo trabajo son la banda de la bahía de San Francisco en la que militó brevemente a principios de los ochenta Cliff Burton, el bajista que será siempre recordado por haberse ocupado de las cuatro cuerdas en Metallica desde 1982 y hasta su prematuro fallecimiento. Coincidiendo con la marcha de Burton, Trauma lanzó una primera demo ese mismo año y participó en el segundo volumen del recopilatorio “Metal Massacre” del icónico sello Metal Blade. Tras algún cambio más en sus filas, el grupo firmó una segunda maqueta y lanzó al mercado su debut discográfico bajo el título “Scratch And Scream” (1984), dando carpetazo a su carrera doce meses más tarde. Casi treinta años han tenido que pasar para que el vocalista co-fundador Donny Hillier y el batería Kris Gustofson decidieran rearmar a la banda en 2013 -con motivo de la reedición de “Scratch And Scream”- y embarcarse en la composición de “Rapture And Wrath” (2015), su segundo larga duración. Y así llegamos a 2018 y a la publicación de “As The World Dies”, el tercer álbum del combo que cuenta con una remozada formación integrada por nombres de auténtico relumbrón: junto a Hillier y Gustofson, Greg Christian (ex-Testament) se ocupa del bajo, mientras que Joe Fraulob (ex-Danzig) y Steve Robello (ex-Dublin Death Patrol) se encargan de las guitarras. 
En “As The World Dies” el quinteto nos ofrece un equilibrado mestizaje entre thrash metal old school y heavy de corte clásico: mientras que los crujientes riffs y las veloces baterías tienen un sonido emparentado con los primeros Metallica, las armonías de guitarra, las melodías y la voz son claramente más cercanas a bandas como Iron Maiden, en especial por el agudo rango vocal de Hillier, un híbrido entre el de Bruce Dickinson y el de Geoff Tate. El embate de The Rage resume como pocos todo lo que acabamos de comentar. El punzante riff y la machacona batería inicial de From Here To Hell son puro thrash que no concede respiro, mientras que la voz va subiendo notas hasta la llegada del pegadizo estribillo inconfundiblemente heavy. As The World Dies, la pieza homónima, se inicia con un riff oscuro y un registro vocal muy acorde con esa atmósfera doom, se acelera en la segunda estrofa y vuelve a ralentizarse en el estribillo que se hace acompañar por unos guitarrazos siniestros y unos castrenses redobles de batería en la parte final del tema. Gun To Your Head nos ofrece un riff intrincado y un ritmo avasallador, y, por su lado, las épicas guitarras dobladas de Last Rites dan paso a una composición con un aire muy Maiden. Run For Cover es otro corte de clara tradición heavymetalera: el naciente punteo con acústica es doblado rápidamente por la eléctrica, a su vez secundada por una veloz batería y un persistente bajo, en tanto que Hillier va cantando encima del golpeteo de las baquetas y los afilados guitarrazos que recortan las estrofas hasta precipitarse por la irrefrenable pendiente que lleva al memorable estribillo. En el ocaso del disco, Entropy se nos presenta como un fantástico medio tiempo y Cool Aid tiene un ritmo sincopado y unas líneas vocales más que destacables.
Con “As The World Dies” Trauma nos prescriben un trabajo indicado tanto para el consumidor de thrash de la costa oeste, como para el de power americano o el de heavy clásico. ¡Fans de Metal Chuch, Overkill o Flotsam And Jestsam no lo dejéis escapar!
Sitio web: www.traumametal.com (M.M.)

lunes, 10 de diciembre de 2018

PRIMA NOCTE: “Oniric” (2018) (Rock CD Records)


1. Stage 1 2. Lucid 3. Psychic Dreams 4. Embrace Your Soul 5. The Chase 6. Sacrifice 7. Inside 8. One Thousand Times 9. My Warm Shelter 10. Reality

Prima Nocte, nombre que hace referencia al equívoco derecho que otorgaba a los señores feudales la potestad de mantener relaciones sexuales con cualquier mujer que fuera a contraer matrimonio con uno de sus siervos, son un quinteto de Cambados, un municipio de la comarca de Salnés, en la provincia gallega de Pontevedra. La banda nació en 2012 de manos del guitarrista Brais Padín y el batería Juan Manuel Agra y con la primera formación grabaron la maqueta “Awakening” (2014) y el EP “Angel Of Sins” (2016). Tras varios cambios, el combo se completa con Eduardo Ramonade también a la guitarra, Pilar Fernández como vocalista y Jordi Ribas ocupándose del bajo. Esta alineación es la que ha grabado “Oniric”, el primer larga duración de esta banda de metal que funde las dispares influencias musicales de cada uno de sus integrantes, lo que les lleva a coquetear con elementos del sinfónico, dándole discretas pinceladas de gothic y añadiéndole sonoridades contemporáneas. Como resultado de todo ello toparemos con unas musculosas guitarras, unas poderosas baterías de portentoso doble bombo y una preciosa voz que aúna melodía y expresividad.
Stage 1, la ambiental intro, cumple el cometido de adentrarnos en el mundo de los sueños sobre el que pivota todo el trabajo. Psychic Dreams tiene un riff grueso que se convierte en un ritmo cabalgante que nos lleva hasta el melódico estribillo y concluye con un dinámico cambio de tempo en la parte final. Embrace Your Soul, el primer sencillo cuya letra está dedicada al fallecido padre de la cantante, arranca con unas notas de bajo y un épico riff, transcurre con unos porosos acordes que acompañan a las estrofas y explota en el emotivo estribillo que gana intensidad a cada segundo. The Chase desentierra unas guitarras y una batería muy thrash en una pieza de ritmo entrecortado que se aparta de la tónica general del disco, dando lugar a un fenomenal corte de esencia más roquera que sinfónica. En Sacrifice confluye una bonita parte semi-acústica con un dramático estribillo y un brillante solo, y en One Thousand Times nos topamos con otro tema dominado por los riffs voluminosos y los ritmos sincopados, convirtiéndose la interpretación vocal del estribillo en la más agresiva del álbum. El comienzo acústico de My Warm Shelter, al que rápidamente se le suma el fraseo de la guitarra eléctrica, da lugar a un tema progresivo/sinfónico de más de ocho minutos en los que todas las piezas del grupo muestran su máximo esplendor, siendo Reality la outro que concluye el trabajo y con la que recuperan el tono etéreo de la intro inicial.
La renovada formación de Prima Nocte nos presenta en su puesta de largo una propuesta madurada y definida, de marcado sello personal y exquisita ejecución. Si tus gustos se encuentran en algún punto entre Lacuna Coil y Beyond The Black no te arrepentirás si das una oportunidad a los ensueños de estos galegos.

sábado, 10 de noviembre de 2018

HEROES DON’T ASK WHY: “Sound Of A Broken Heart” (2018) (Divorce Records)


1. Poisoned Well  2. Twisted Paradise  3. 15th Of May  4. My Dear Friend  5. Wooden Box  6. Blink Of An Eye  7. Sound Of A Broken Heart

HDAW es el acrónimo de Heroes Don’t Ask Why, una formación de rock moderno con multitud de destellos metálicos y un acusadísimo sentido de la melodía. El cuarteto -oriundo de la ciudad finlandesa de Kokkola y conformado desde 2015 por Jussi Pajunpää a la voz y la guitarra, Matias Kaunisvesi a la guitarra solista, Jussi Kivioja al bajo y Kimmo Puhakka a la batería- lanzó en 2016 un EP titulado de forma homónima y en abril de este 2018 publicó su segundo trabajo con el mismo formato y bajo el nombre de “Sound Of A Broken Heart”. Este reciente mini-álbum contiene corpulentos riffs (que algunas veces suenan un tanto apagados), buenas guitarras solistas, un enorme sonido de batería y una voz con un toque melancólico que confiere el punto de emotividad a los llamativos estribillos. 
El sonido del ruido blanco y las tenues notas de un teclado introducen la melodía principal de Poisoned Well, un tema influenciado por el power metal melódico europeo con un potente e intrincado riff inicial y una melodramática voz en los aterciopelados primeros versos que se torna más ruda y dinámica con la llegada del épico estribillo. El ritmo de batería thrash da el pistoletazo de salida a Twisted Paradise, una pieza con un ritmo marcado y un bonito fraseo de guitarra que acompaña las estrofas hasta la llegada del estribillo en cuyo camino la voz se ha ido volviendo más aguda. Los teclados y las densas guitarras confieren un toque gothic a 15th Of May, mientras que la voz lidera las melodías a las mil maravillas. El extraño inicio con slide de My Dear Friend nos deja un ritmo cabalgante que da paso a unas agresivas primeras estrofas comandadas por un letal doble bombo que cederán el protagonismo a un dramático y sentido estribillo acunado por unos esponjosos teclados. En la espléndida Wooden Box las guitarras arpegiadas acompañan en los primeros versos a la voz teatral que estalla y emerge de las profundidades abismales junto al resto de instrumentos en una sólida composición coronada con un inspiradísimo solo. El claro sonido de batería capitanea el ritmo de Blink Of An Eye hasta la llegada del conmovedor estribillo que recupera la melodía inicial de teclado, mientras que, el tema que titula el EP cierra el plástico por todo lo alto.
“Sound Of A Broken Heart” atesora canciones con un perfecto equilibrio entre fuerza y melodía, empapadas en múltiples influencias y con un sonido netamente contemporáneo. Muy buen trabajo.
Sitio web: www.facebook.com/hdawband (M.M.)