domingo, 27 de julio de 2014

DULCAMARA: “El antagonista” (2014) (Art Gates Records)


1. La Eternidad Genética 2. Pariah 3. Cuestión de Honor 4. El Antagonista 5. Gehena 6. El Arte de la Degradación 7. Donde nacen las Pesadillas 8. Invencibles 9. Romance Mecánico 10. Ciudadano Ejemplar 11. Dioses Antiguos

(NdE: el sello editor envió únicamente el CD, por lo cual nos vemos imposibilitados de hacer comentarios sobre el arte de tapa, booklet y presentación general del disco.) 

En su cuarto álbum hasta la fecha, Dulcamara nos vuelven a invitar a hundirnos en su mundo de ficción oscura e inquietante. Estos toledanos, a los que ya podemos definir como veteranos, muestran este disco que no han parado en su evolución y en el perfeccionamiento de su sonido. Sin que desmerezcan sus anteriores trabajos, se les nota una progresión.
Un aspecto que no me acaba, que nunca me acaba de convencer, en realidad, es el aspecto vocal. Para gustos colores, pero a mi me chirría demasiado el contraste entre los pasajes instrumentales, muchas veces prístinos  e impolutos, y la voz gutural, ininteligible las más de las veces.
Obviando este detalle, se trata de un trabajo muy cuidado, muy bien trabados los cambios en “Pariah”. Me gusta la variedad rítmica que imprimen con cada corte, “Cuestión de honor” es un buen ejemplo.
Los teclados se erigen en el contrapunto perfecto ante la agresividad de las guitarras, un efecto del que tal vez tiendan a abusar, pero que posiblemente el estilo exige. También encontramos temas mas atmosféricos, como es de esperar “Donde nacen las pesadillas” donde las voces se vuelven susurrantes, se agradece el cambio, igualmente los detallitos técnicos y soniquetes mas modernos, presentes en casi todos los cortes. Dulcamara consiguen en ese sentido huir de texturas demasiado sobadas. Pasan con facilidad de un contexto thrasher a otro tecnológico e incluso de nu metal, por momentos me han recordado a Mudwayne, por decir alguna banda, y lo hacen bien. “Romance mecanico” (acertado título) es una buena muestra de ello.
El último de los once cortes “Dioses antiguos”  combina esas tendencias grandilocuentes con momentos de clímax de teclados y pasajes misticos…el final apocaliptico que un disco de estas características requiere, pero creo que hay más enjundia en otros temas.  De todas maneras, me parece que el balance es mas que positívo.
Sitio web: www.dulcamara.es (A.P.d.L.)