1. Prelude To Darkness (Intro) 2. Gates Of Skull 3. Prisoner In The Night 4. Stormbreaker (Turok's Axe) 5. Hall Of Eternity (Intro) 6. Ancient's Ritual 7. Am-Aras (Black Lord) 8. The Underdark 9. Queen Of The Black Moon (Erevyn's Fate) 10. Horizon's Nightstorm (instrumental) 11. Defenders 12. Glory Or Damn 13. Homecoming (Regdar's Tragedy)
Cinco años después de publicar “Ancient Tales” (el primer capítulo de la trilogía fantástica que narra el viaje de tres héroes a través de un mundo devastado), el puntal que ha estado al pie del cañón de Crystal Skull desde 2007, Claudio "The Reaper" Livera, ha decidido darle continuidad discográfica. Y lo ha hecho mediante un segundo trabajo que, como su predecesor, hará perder la cabeza a los amantes del power/speed metal de ascendencia germánica que bebe de las fuentes de Running Wild, Gamma Ray y Blind Guardian (los tres nombres con los que mejor se identifica el proyecto personal de Claudio Livera) y que tampoco no hace ascos al influjo de los británicos Iron Maiden. Si pusieran en una batidora los riffs galopantes de los primeros, los coros gloriosos de los segundos y la temática fantástica de los terceros, seguramente obtendríamos como resultado una aleación muy fiel a la que nos ofrecen Crystal Skull en “Arcane Tales” y que se puede fraguar con términos como velocidad, épica y melodía.
En comparación con “Ancient Tales” (en el que Livera puso la voz, grabó las guitarras junto con Marco Falanga y se encargó él sólo del resto de los instrumentos), la sónica general de esta nueva entrega goza de una mayor madurez y riqueza, a buen seguro y en gran parte, por la incorporación al proyecto del batería Fabio Tomba y el vocalista Lorenzo Nocerino, dos excelentes fichajes a los que cabe sumar la colaboración en varios temas del bajista Andrea Franceschi y los guitarristas Alessandro "Nervo", Alex Corona y Carlo Venuti. Las incorporaciones de Tumba y Nocerino (a las que también hay que añadir recientemente la del guitarrista Alessandro Visintin), conforman una banda de pleno derecho, lejos del embrionario proyecto en solitario a través del cual Livera quería dar vía libre a su pasión por el power metal alemán, paralelamente a su contribución en Black Raven y Violent Assault en donde tocaba la guitarra y el bajo, respectivamente.
El nuevo trabajo, publicado físicamente como digipack de lujo de edición limitada, ha sido producido por los propios Crystal Skull en sus estudios, y mezclado y masterizado por Alberto Melinato en los Bridge Produzioni Audio Studios. Todos ellos han remado hacia la misma dirección, aquella profundamente fijada en la sonoridad de los álbumes que las bandas de referencia de “The Reaper” Livera lanzaron durante la década de los noventa.
Como muy bien explica la nota de prensa que acompaña al lanzamiento, la travesía del enano Turok, el mago Regdar y el elfo Erevyn continúa por el mundo mágico de Arendal que ha sido devastado por el ejército del Señor de las sombras Am-Aras y serán las nuevas batallas, pruebas e, incluso, luchas personales internas las que guiarán las peripecias de los tres héroes en la búsqueda del antiguo poder de las calaveras de cristal que debería derrocar al despiadado tirano. Este argumento de épica fantástica aparece perfectamente plasmado en la imagen de la cubierta, obra de Fabio Babic (ilustrador de la novela gráfica “Dragonero”), concebida como si fuera la portada de una novela de fantasía a través de la que los lectores pueden hacerse una clara idea de lo que se encontrarán en el interior.
Prelude To Darkness, una introducción con tintes cinematográficos, comienza con una breve narración de la historia que se desarrollará a través de los siguientes doce cortes y enlaza a continuación con una sección instrumental con unas armonías de clara influencia “maidenesca”.
Gates Of Skull, tiene un bravo matiz marcial y una sonoridad más cercana a la banda de Rolf Kasparek y sus piratas de Port Royal, y en la que Nocerino deja las primeras muestras de su versátil registro.
En la extensa Prisoner In The Night hay un agradable resabio a la obra de Kai Hansen cuando emprendió su travesía hacia la Tierra de la libertad y, en consecuencia, el estribillo y el latido global del tema vienen preñados de épica majestuosa.
Stormbreaker (Turok's Axe) es el primer sencillo que precedió la publicación del álbum. Según palabras del multiinstrumentista de Gorizia, la canción se había concebido para transmitir de forma fiel el poder de la nueva hacha del enano y, por tanto, debía golpearnos de forma directa e implacable. Y es así como nuestros oídos reciben el poderoso riff y el hímnico coro de esta arrolladora canción.
Ancient's Ritual, precedida del breve epílogo Hall Of Eternity, comienza con una llameante melodía de guitarras, progresa hacia una cadencia más pausada y oscura -que encaja como un guante con su trasfondo de hechicería- y con la estrofa principal recupera el inalterable pulso homérico latente en el disco.
Am-Aras (Black Lord), con un riff constante e imparable y una batería rauda y galopante, retumba despiadadamente vertiginosa, mientras que la armonía con la que se fusiona el solo es sencillamente maravillosa.
En The Underdark la banda nos presenta un mid tempo cercano al heavy metal de corte clásico que en palabras de Livera nace de las entrañas de antiguos mitos y oscuros reinos olvidados, y en Queen Of The Black Moon (Erevyn's Fate), desde la irrupción del verso inicial, es imposible no revivir la grandilocuencia con la que nos atraparon sus compatriotas Rhapsody.
La breve instrumental Horizon's Nightstorm es el preludio de Defenders, un tema con el que los italianos reanudan la agresividad y la velocidad fusionadas con melodía, una fórmula que reduplican en Glory Or Damn (Turok's Damnation) con dosis extra de ardorosa épica y agudos penetrantes.
Homecoming (Regdar's Tragedy) es la mayúscula epopeya de casi diez minutos con la que Crystal Skull concluyen la segunda parte de su trilogía. Una sublime y compleja composición con pasajes acústicos, fragmentos intensos, atmósferas diversas y ritmos cambiantes que pone la guinda a “Arcane Tales”.
En resumidas cuentas, Crystal Skull parece haber abierto nuevamente un portal multidimensional a través del cual se viaja a la época en la que el power metal era el centro gravitatorio del género. Con “Arcane Tales” la formación ha creado un disco al que fácilmente se le puede colgar el sambenito de ser un refrito de claras y manifiestas influencias, pero es consabido que el verdadero propósito de Claudio “The Reaper” con este proyecto no es otro que disfrutar sin trabas de difundir la esencia de los fundamentos que definen un estilo que le apasiona y que idolatra. Teniendo esto presente, es un disco sobradamente logrado, honesto, sincero y apasionado como para embelesar tanto a los seguidores de formaciones como Blazon Stone, Rocka Rollas y Stormwarrior, como a los de Grave Digger o Iron Savior. Y no olvidéis su arenga: ¡Los amos del Cristal cabalgan con vosotros! ¡Los señores de la Calavera vuelven a alzarse!
Sitio web: www.facebook.com/CrystalSkullProject (M. M.)

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