sábado, 13 de octubre de 2018

KNIGHTS OF BLOOD: “Falsa Realidad” (2018) (Duque Producciones)


1. Falsa realidad 2. Algún día 3. Pobres bajo la piel 4. Perdóname 5. Defiende el metal 6. Cielo gris 7. Necio perdedor 8. Ya no me das miedo 9. Perdición 10. Síndrome 11. Knights Of Blood

Knights Of Blood, la banda granadina de Cuevas del Campo, publicó hace escasos meses su primer larga duración titulado “Falsa realidad”. Los andaluces -en activo desde 2015 y formados desde entonces por Mireia Fontarrosa al micrófono, José Ramón Vílchez a la guitarra solista, Javier Jesús Molina a la guitarra rítmica, Álex Sola al bajo y Kyle Jon O’Brien a la batería- irrumpieron discográficamente en la escena española el año pasado lanzando el EP “Revolución” y editan ahora su puesta de largo bajo la óptica de un granítico heavy metal del que puntualmente emerge thrash, death y power metal europeo. Entre los puntos fuertes de este álbum hallaremos infinitos solos de guitarra, continuos e inapelables cambios de ritmo y una ardiente, clara y poderosa voz -semejante a la de Xina de Oker- que vehicula a través de las letras mensajes de crítica y denuncia social, así como otros relativos a la complejidad de las relaciones humanas o a la lucha a favor de la defensa de la unidad de la comunidad metálica.
El tema que titula el compacto nos sorprende con unas voces guturales doblando a las de Mireia en el estribillo, el cual es la antesala de una parte acústica que esconde un cambio de ritmo que termina desembocando en una vasta y cambiante parte instrumental. Pobres bajo la piel arranca con una batería imponente que comparte protagonismo con un riff que progresa con la llegada de los primeros versos y, acabada la primera estrofa, nos dispensa un par de logrados cambios de tempo antes de recuperar la estructura inicial. Perdóname empieza con unas guitarras acústicas que dan paso a un pesado riff y prosigue con otra variación de ritmo veloz que nos lanza a unas estrofas muy bien hilvanadas a través de la brillante voz de Fontarrosa.
La pueril Defiende el metal nos brinda la primera de las colaboraciones de manos de Oscar Sancho, cantante de Lujuria, en lo que parece un himno hecho a su medida y pensado para cantarlo en vivo con el puño en alto, mientras que en la maidenesca Necio perdedor, Manolo Parra de Sovengar contribuye con un solo. Cielo gris es la power ballad del disco, almibarada en sus primeros compases pero que gana en intensidad merced a la entrada de toda la artillería al unísono y a la voz que trasmite sentimiento en cada palabra. Ya no me das miedo comienza suave y acústica para estallar a continuación con un riff brutal, un perfecto paralelismo con las atroces e injustificables situaciones de violencia de género, en donde la interpretación vocal es excelente -con algún ramalazo que recuerda el estilo de Leo Jiménez- y la embestida de la parte final, no deja títere con cabeza.
Síndrome cierra el capítulo de invitados concediendo el protagonismo a José Vicente Broseta de Opera Magna, en lo que se convierte en uno de los puntos álgidos del disco: un auténtico viaje musical por valles y montañas con múltiples variaciones de tempo e intensidad y un final arrollador con los dos cantantes expiando sus pecados en un dueto incendiario. 
“Falsa realidad” es un muy buen trabajo. Evidentemente a nivel de composición y producción todavía quedan aspectos por limar y pulir, pero Knights Of Blood tienen al tiempo de su lado y todo a su favor para rematar esos pequeños detalles. Confianza, determinación y pasión no les falta. ¡En manos de grupos como ellos está el futuro del metal!

miércoles, 10 de octubre de 2018

OMEGA DIATRIBE: “Trinity” (2018) (Metal Scrap)


1. Souls Collide 2. Filius Dei 3. Trinity 4. Spinal Cord Fusion 5. Divine of Nature 6. Replace Your Fear 7. Oblation 8. Chain Reaction 9. Denying Our Reality 10. Compulsion 11. Wraith 12. Tukdam

Tercer álbum de los húngaros Omega Diatribe, y primero del cual tengo el gusto de escuchar.  “Trinity” marca el estreno del nuevo vocalista Milán Lucsányi, así como su primer disco bajo el sello ucraniano Metal Scrap Records.
La pesadez y la intensidad brotan por todos lados, con una cierta naturaleza progresiva que nos lleva a la conclusión que la cantidad de géneros y estilos que se fusionan de forma cohesiva en un solo sonido posiciona a Omega Diatribe como una de las bandas de metal más interesantes que hay en este momento. Son pesados, modernos, frescos, están probando un montón de cosas nuevas, y todo suena realmente bien. 
Es realmente interesante como la banda mezcla sus influencias (Meshuggah y Fear Factory a la cabeza), y lo tamiza a través de su propia personalidad para darle su impronta. El groove esta omnipresente, y al tiempo aparecen las atmósferas melódicas, aunque no menos pesadas, sustentadas por varias capas de guitarras que muestran una interacción rítmicamente contundente para redundar en poderosas composiciones.
Hay un ambiente patentado de los 90's / principios del 2000 para la música, que por cierto tienen un gran impacto y no suenan vintage, y hasta es posible entrever algún que otro toque hardcore, y si alguien nombra a cierta banda brasilera que comienza con “S” no estaría mal rumbeado. Lo cierto es que “Trinity” no aburre, y eso es decir bastante. Sé que estos tipos de sonidos están estigmatizados desde ciertas perspectivas, pero Omega Diatribe luce convincente.
Sólido como una roca, “Trinity” es un álbum que mejora con cada escucha, y casi sin darte cuenta se filtra en tus venas y te infecta con una necesidad inquebrantable de mover tu cabeza.
Sitio web: www.omegadiatribe.com (J.S.)

lunes, 8 de octubre de 2018

MOULDERED: “Chronology Of A Rotten Mind” (2017) (Satanath Records)


1. I’m Legion 2. Death 3. Mind Control 4. Succubus 5. Prision 6. Zombiefication 7. Genocide 8. Chronology Of A Rotten Mind

Mouldered es una banda colombiana (de Barranquilla más precisamente) iniciada en el 2013 y que no esperó demasiado para tener en las bateas su primera producción titulada “Chronology Of A Rotten Mind”. 
El trío, compuesto por Mauricio De La Rosa, Jamer Quintero y Hermes Martínez, más el agregado de músicos de sesión, se orienta musicalmente hacia un death metal brutal y agresivo, cantado en inglés, y muy bien ejecutado.
Las influencias están a flor de piel: Cannibal Corpse, Deicide, Brujeria, Morbid Angel y la lista sigue. La premisa del álbum parece ser el arranque furioso, continuación a todo riffs y combinación de los solos de guitarra y la base, con eventuales pisadas en el grind.
El conjunto creo que ha hecho una muy buena primera producción, con una atrayente propuesta, la cual considero que, para que sea más interesante a mis oídos al menos, en una segunda placa, me encantaría que busquen la originalidad ya que la brutalidad está claro que pueden alcanzarla. Para el final, una mala: el Facebook de la banda no existe, por lo cual fue imposible conseguir alguna información oficial de la actualidad de estos colombianos.

lunes, 1 de octubre de 2018

SONS OV OMEGA: “Reign” (2017) (Black Lion Records)


1. Pandora 2. Field Of Ember 3. Quetzalcoatl 4. Nuclear Salvation 5. Malleus Maleficarum 6. Kali 7. Brain Wave Zero 8. The Tempest 9. Deluge 10. Dreams Of A Sunken City 11. Cthulhu

El sello Black Lion cada tanto edita esas perlas escondidas en el under que tan solo unos pocos elegidos conocen. Los suecos Sons Ov Omega debutan con un auténtico discazo enraizado en el más tradicional death metal melódico, con arrestos thrash que le sientan de maravilla.
Las influencias son manifiestas: Opeth, Tiamat, algo de Moonspell, cosas de Grip Inc. Y la lista sigue. Esas muy diversas influencias musicales no son impedimento alguno para que todos esos elementos se amalgamen de forma coherente. La destreza e ingenio de esta banda es también su principal fortaleza.
Aun cuando su imagen de caras pintadas y figuras encapuchadas nos podría remitir a algún otro grupo, no se dejen engañar, que esta banda tiene un sonido muy singular y bastante convincente, que dejara satisfechos a los fans del metal extremo.
Recomendadísimo.
Sitio web: www.facebook.com/sonsovomega (J.S.)

sábado, 29 de septiembre de 2018

Темнолесье: “Сказания” (2017) (Grimm Distribution)


1. Егорий Храбрый 2. Гамаюн 3. Аркаим 4. Князь Святослав (Иду на вы) 5.  Видение 6. Удар русских богов 7. Северный ветер 8. Хвалынский поход 9. Явление предка 10. Былина

Una vez más, el cirílico no deja dudas. Estamos en presencia de una banda rusa, de Kaluga más precisamente, y este es su álbum debut, traducido al inglés como “Legends”.
Este quinteto está fuertemente influenciado por muchos estilos de metal. La base podríamos decir que es metal melódico pero con fuertes presencias de voces femeninas limpias mechadas con gritos blackers y otros más guturales. Los teclados son predominan a lo largo de todo el disco, además de otros instrumentos que los acercan al folk y al pagan, como se puede apreciar también en el arte de tapa del álbum.
Sin mucho más que decir, recomiendo chequear esta banda y explorar lo que tiene para ofrecer.
Sitio web: www.temnolesie.ru (J.S.)

jueves, 27 de septiembre de 2018

POISON PILL: “Poison Pill” (2017) (Sliptrick Records)


1. Introspection 2. Wake The Sinner 3. Pitch Black 4. Redeye 5. Confession Of A Liar 6. Jurisdictional Confusion 7. Deathblow 8. Poison Pill 9. Call Of The Precious 10. Terminal Point 11. Demons 12. Exit

“Poison Pill” es el primer larga duración de este enigmático y singular proyecto de metal de extremada pureza procedente de algún lugar del norte de Europa. Recalcamos misterioso porqué se desconocen los detalles relativos a la biografía de la banda y al número de músicos que la componen, y sus miembros -salvo el batería Snowy Shaw, ex-King Diamond y ex-Dream Evil entre otros muchos, que participa como músico de sesión en la grabación- mantienen ocultas sus identidades ya que según ellos “Poison Pill es una declaración de principios metálica basada en la música y las letras en lugar de las caras y los nombres”. Y subrayamos particular porqué según explican, su cometido es el de hacer reflexionar a la humanidad a través de su música y sus letras sobre “situaciones individuales en el contexto de una sociedad controlada por unas instituciones y unos poderes ocultos que coartan su libertad”, ahondando en sus textos “en las emociones y los sentimientos profundos como la frustración que tales circunstancias provocan en las personas vulnerables e incapaces de revelarse”. El mensaje contenido en “Poison Pill” -la primera parte de lo que ha sido planeado como una trilogía- se canaliza a través del decálogo de incorruptible heavy metal clásico que cubre sonoridades próximas al power europeo.
Introspection es una breve intro instrumental -con ecos del inicio de Metal Heart de Accept y de las armonías de The Hellion de los mismísimos Judas Priest- que da paso a Wake The Sinner, un corte de metal con mayúsculas con un riff veloz, una voz agresiva que se torna aguda con la llegada del estribillo como si de la de King Diamond se tratara y un solo de guitarra compartido al estilo de la dupla de maestros compuesta por Tipton y Downing. Redeye con su inquietante música de cuna repite esa misma estructura matadora con unos agudos que intentan emular a los del metalgod Rob Halford, mientras que Pitch Black y el medio tiempo Deathblow nos sorprenden con una voz calcada a la de Udo Dirkschneider y unos coros marciales que nos retrotraen irremisiblemente a los de Accept. Confession Of A Liar es otro mid tempo con aires épicos con un parte coral con resabio a la de Princess Of The Dawn de los teutones y Jurisdictional Confusion luce un riff hiper metálico, unos punteos y unas armonías centrales muy a lo Hansen/Weikath y una voz gritona semejante de nuevo a la de Udo. La velocidad vertiginosa de Poison Pill, el ritmo cabalgante de Call Of The Precious y la diabólica conexión entre Terminal Point y Demons -con una voz que pueden recordar a la de Kai Hansen en el primero de los cortes y a la de Dave Mustaine en el segundo- anteceden al glorioso final que recae en manos de la hímnica Exit y su irresistible cadencia. 
Poison Pill es la banda que todo partidario del metal enraizado en la tradición clásica añora y este debut homónimo el que alegrará su existencia. Un trabajo inspiradísimo en el que dejan sin ninguna clase de reparos todas sus influencias al descubierto. ¿Faltos de originalidad, quizás? Bueno, nadie es perfecto…

martes, 25 de septiembre de 2018

FREAKINGS: “Toxic End” (2017) (Metal Message Promotion)


1. Hell On Earth 2. Future Vision 3. Violent Disaster 4. TxWxNxD 5. Toxic End 6. Friendly Fire 7. Brain Dead 8. Price Of Freedom 9. Wave Of Pain 10. Beer Attack 11. No More Excuses

Freakings se formó en 2008 en Suiza, y solo unos meses después grabaron su primer demo.  Un par de años más tarde debutan con “No way out!”, en 2014 se despachan con “Gladiator”, y aquí está su tercer esfuerzo discográfico, “Toxic end”
Y yendo al disco que nos convoca, es una verdadera sorpresa para quien escribe, un trabajo fantástico, con unos riffs dignos del mejor Slayer, practicando un Thrash metal de excelente factura, con sus bases firmemente arraigadas en los años ’80.
La guitarra suena robusta y compacta (a cargo de Jonathan Brutschin), con solos hiper veloces, batería y bajo (Simon Straumann y Toby Straumann) bien ensamblados y marcando las agresivas cabalgatas, y una voz acorde al estilo, donde se nota que Brutschin deja la vida en cada tema, aunque se notan algunos desajustes en el timbre que seguro serán pulidos con el tiempo.
A lo largo de todo el álbum, se aprecia que cada miembro de la banda es muy profesional en su instrumento, ejecutando su música de forma segura y potente. Las influencias son las habituales: Metallica, Testament, los ya mencionados Slayer, con algunas cositas de Anthrax y un poco de metal de Gothenburg, todo dentro de un marco de violencia y brutalidad bien entendidas, compensando la falta de originalidad con fuerza, habilidad y hasta un toque de gancho.
Un consejo: chequea esta banda. Freakings merece un reconocimiento por su excelente trabajo.
Sitio web: www.freakings.ch (J.S.)

domingo, 23 de septiembre de 2018

MANIPULATION: “The Future Of Immortality” (2007 / 2017) (Grimm Distribution)


1. Millieu Control 2. Mystical Manipulation 3.  Demand Of Purity 4. Confession 5. Sacred Science 6. Loading The Language 7. Doctrine Over Person 8. Dispensing Of Existence

Vaya que si existe gente enferma en este planeta y de hecho los hemos de tener concentrados aquí en nuestro sacro santo estilo musical.
En la total enfermedad y brutalidad se desenvuelven estos deathters polacos, guturales hasta el tuétano, agresivos, poderosos, abrasivos y bestiales.
Aunque no lo crean, este discazo (editado originalmente en 2007 y ahora regrabado con su nuevo vocalista) tiene sus melodías distorsionadamente pensadas, acostumbran la velocidad y hasta generan uno que otro ritmo que no disgustara a los oyentes de los estilos más modernos. Los ocho tracks apenas superan la media hora de duración, tiempo suficiente como para conocer lo que traen musicalmente ¿se necesita más?
Temas por resaltar: “Demand of purity” (violencia pura), “Sacred science” (breakdowns a morir), o la muy deathcore “Loading the language”.
Razones para tenerlo: que seas un deathcorer puro, que estés algo enfermo, o que seas amante del más extremo del metal moderno.

viernes, 21 de septiembre de 2018

THRONE OF HERESY: “Decameron” (2017) (The Sign Records)


1. The Shores Of Issyk-Kul 2. Pax Mongolica 3. Siege Of Caffa 4. The Plague Ships 5. Decameron 6. Liber Secretorum 7. Jñrtecken 8. A Silent Vigil 9. Alvastra 10. The Pale Burden

Como gran parte del material que edita el sello The Sign, este disco no es para el oyente medio o poco erudito. De movida debo decir que estamos ante un disco de death metal melódico, con toques thrash y a algunas cosas más experimentales, y para aquellos que aún no conozcan a la banda deberán saber que Throne of Heresy posee un buen background de casi diez años en la escena sueca, lo que los exime de mayores comentarios. 
El pecado de casi todos los álbumes de death metal es su monotonía, y "Decameron" no escapa de la regla. Es decir, el disco es entretenido, los omnipresentes riffs son exquisitos, las estructuras acústicas son de excelente factura, los climas de medio oriente le otorgan un plus, pero da la sensación que si escuchaste un tema los escuchaste todos. No obstante, la fórmula da resultado, y Throne Of Heresy lo sabe: un poco de Amon Amarth, un poco de Dissection, bátase suavemente y a preparar los oídos para un viaje a lo más distinguido del death metal.

domingo, 16 de septiembre de 2018

SAMADHI SITARAM: “KaliYuga Babalon” (2017) (Sliptrick Records)


1. Intro 2. Kali-Yuga 3. The Death Of A Stone 4. Apotheosis 5. Q.Prelude 6. Qliphoth 7. Orgy (Ritual Babalon) 8. Shangri LA

“Kaliyuga Babalon” comienza con una intro para luego casi sin dar tiempo a respirar nos entrega una suerte de metal moderno, a veces melódico, brutal, técnico con pinchazos de otras vertientes, siempre a caballo de seis cuerdas que no aflojan.
La complejidad de sus arreglos dan por sentado que no cabe escuchar golpeándose la cabeza contra la pared: al contrario, hay que prestar atención, paladear matices, apreciar cambios de tono, y aguardar ese quiebre, ese switch de ritmo, ese momento en que la furia se convierte en un momento épico, o climático, o en más y más furia.
En “Qliphoth” el potencial instrumental parece contenerse cuando se bordea el terreno progresivo, con un bajo casi funk y una voz que podría encajar en cualquier banda cultora del death metal. O sea: usar diversas influencias sin sobrepasar lo que la canción necesita.
Definitivamente hay mucho de ese heavy moderno y distorsionado, como “Apotheosis”, una vertiente fundamental del sub género que Samadhi Sitaram cultiva, con un floreo progresivo y sincopado al final, equilibrado, preciso, con un genial aporte a lo que el grupo propone.
Un bajo que aparece cuando no te lo esperás y un climático teclado de fondo aportan a “Shangri LA” y lo convierten en una de las mejores canciones del grupo, sobre todo con esas voces que a veces parecen acelerar más allá de la capacidad pulmonar humana.
Si asociamos tanto talento con la banda sonora incidental de una película acorde a este disco, “Orgy (Ritual Babalon)” es el perfecto ejemplo, ya que aporta durante poco más de dieciséis minutos una atmósfera opresiva, oscura, pero también épica, con voces sobre grabadas que parecen surgir muy, muy atrás logrando una especie de experimentación no apta para públicos fáciles. Una banda para descubrir, sin dudas.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

HONEYMOON DISEASE: “Part Human, Mostly Beast” (2017) (The Sign Records)


1. Doin‘ it Again 2. Only Thing Alive 3. Tail Twister 4. Rymdvals 5. Needle In Your Eye 6. Fly Bird, Fly High 7. Calling You 8. Four Stroke Woman 9. Night By Night 10. It’s Alright 11. Coal Burnin‘ 12. Electric Eel

Desde el epicentro del death metal melódico en la ciudad de Gotemburgo, la infecciosa banda Honeymoon Disease lanzó al mundo a finales del pasado año su nueva tanta de contagioso cargamento de agentes bacteriológicos bajo el nombre de “Part Human, Mostly Beast”. Este cuarteto de maravilloso y setentero rock’ n’ roll de alto voltaje, aderezado con poderoso soul, una pizca de blues y esencia punk, y compuesto por Jenna (cantante y guitarrista), Acid (guitarrista), Cedric (bajista) y Jimi (baterista), lleva propagando su patógeno desde su formación en 2014, cuando publicaron el sencillo “Fast Love” y posteriormente su aclamado debut “The Trascendence” (2015). Tanto en ese como en “Part Human, Mostly Beast”, su segundo larga duración, despachan -bajo la máxima de “menos es más”- temas breves de ritmos rápidos y enérgicos recubiertos por una buena dosis de melodía, riffs efectivos y directos, ardorosos solos y fogosas guitarras dobladas, pegadizos coros y excelentes armonías vocales. ¡Ah! Y todo ello con el sentimiento, la autenticidad y las agallas de ese incorruptible espíritu del que sólo puede hacer gala el rock’ n’ roll.
Only Thing Alive tiene una fuerza descomunal, con la voz escupiendo los versos por encima del irresistible riff, un emocional estribillo y una hiriente armonía a dos guitarras. La siguiente pieza, Tail Twister, esconde una sección de viento y unos precisos arreglos vocales, y Rymdvals es un corte baladístico con aires blues y lisérgico final. Fly Bird, Fly High es un auténtico bombazo: un rock’ n’ roll enérgico y acelerado con instrumentos de viento, un estribillo pegadizo y un solo incendiario. ¡Letal! Calling You es un intenso aullido, con unos poderosos coros, un sonido de bajo brutal y el mejor solo de guitarra de todo el álbum, mientras que la veloz Four Stroke Woman representa su particular oda a las mujeres motoristas con Jenna y Acid apoyándose y compartiendo tareas vocales. Night By Night es una especie de medio tiempo elaboradísimo que empieza con unas notas insinuantes y prosigue con un riff pesado y profundo, It’s Alright se recrea en un agradable punteo de guitarra y en una deliciosa interpretación vocal, semejante a la que podremos disfrutar en Coal Burnin‘ y su incendiario estribillo, y Electric Eel -con los guitarrazos secundando la voz principal que brilla de nuevo merced al grandísimo trabajo realizado con los coros- nos brinda un apoteósico final instrumental.
Honeymoon Disease captura la intensidad de bandas como The Hellacopters, AC/DC, Thin Lizzy y Kiss y la mezcla dando lugar al sonido áspero, directo y sudoroso con el que firman este impecable “Part Human, Mostly Beast”. Sube el volumen al once y disfruta… ¡Sólo es rock’ n’ roll, pero nos gusta!
Sitio web: www.honeymoondisease.com (M.M.)

sábado, 8 de septiembre de 2018

FUNERAL TEARS: “Beyond The Horizon” (2017) (Satanath Records)


1. Close My Eyes 2. Breathe 3. Dehiscing Emptiness 4. I Suffocate 5. Beyond The Horizon 6. Eternal Tranquility

Luego del split “Frozen tranquility”, Funeral Tears vuelve a la carga con otro lanzamiento lleno de melancolía y tristeza, pero con suficientes riffs pesados e impresionantes interpretaciones vocales como para que su funeral doom quede bien de manifiesto.
Los amantes de lo más oscuro del género estarán de parabienes. El álbum sigue un patrón bastante similar a lo largo de todas las pistas conllevando a una cierta sensación de monotonía, pero si hay algo que distingue al doom es justamente eso, no?
Sin embargo, y dicho esto, los riffs son profundos y pesados como el infierno, creando un sonido aplastante que realmente ejemplifica la naturaleza oprimida del álbum, con voces que se mantienen dentro de lo gutural, llenas de angustia, torturadas y tristes.
Las canciones son largas pero logran fluir bien y parte de este fluir proviene del uso de tonos de guitarra limpios que dan contexto a los sentimientos dentro de la música y le da profundidad donde se necesita.
Nuevamente, y autoplagiándome, recomiendo su escucha alejado de objetos cortantes.

jueves, 6 de septiembre de 2018

AKSAYA: “Kepler” (2016) (Satanath Records)


1. Kepler 2. Laїka 3. Fractale 4. Anomalie, Prélude À La Découverte 5. Tau Ceti E 6. Syn 1.0 7. K-701.04 8. Non Morietur

No se si comenzar con que se trata de un disco de black amalgamado con otros géneros y estilos más experimentales. Al leer esto, muchos irán a otro post. Pero esperen, abran la mente, piensen en la exploración, los climas, las texturas del sonido, la delicadeza, la sensibilidad, las ganas de escuchar algo libre, difícil de definir.
Hay black cómo no. Pero estamos hablando de un black de calidad, casi elitista. 
Voces black, voces death, algunas gritadas, pasajes hablados. Estructuras operísticas pero no bombásticas, black añejo pero no saturante, aires tristes pero no melodramáticos, y muchos otros añadidos con aires pinkfloydianos, jazzísticos y renacentistas. Es riqueza musical, pero no mezcla…
Quien dijo que el inglés es el lenguaje ideal está equivocado y en este caso descubrimos que el francés posee una profundidad reflexiva increíble.
Aksaya posee talento. Podría ser empleado para ir hacia lo más duro, algunos quisiéramos, y bueno… el artista no trabaja para quien haga un comentario.
Y talento no significa emplear habilidades sólo por practicarlas. Es distribuir los sonidos, cambiar en el momento justo, balancear las instrumentaciones, colocar las voces en ese lugar, que no queden desajustadas.
Dejar que la guitarra marque el espacio y ceda lugar con el teclado de fondo, de pared, sólo, y tomar las voces como un instrumento más.
Desgraciadamente esto se trata de plasmar algún intento de guiar al oyente, dar una idea aproximada de la propuesta para reflexionar antes de comprar. De modo que tomen lo escrito como un mero cartel en el camino, ustedes lo saben, mejor es sacar conclusiones propias.
Fácil es escribir. Difícil es pedir una oportunidad para esta propuesta.

martes, 4 de septiembre de 2018

MORIBUNDO: “Raíz Amarga” (2017) (Satanath Records)


1. Vida 2. Antitesis 3. Suicidio Ilustrado 4. Luz (Ciego Color)

Nos siguen llegando bandas de España, probando una vez más lo prolífica y activa que está aquella escena. En este caso es Moribundo, una formación oriunda de Madrid, y que aquí hace su debut en larga duración.
El trío (Juanpa Perez, Justo Arganda, y Luis Miguel Merino) se enrola en el doom más tradicional, aunque es posible percibir algunas pizcas de sludge y las voces guturales los acercan al death.
La vuelta de tuerca está dada por las muy buenas melodías, pesadísimas claro, y una cierta melancolía que inunda el álbum y que hace que la cosa sea más digerible y apta para un público más amplio.
Como todos saben, el doom es uno de los estilos más difíciles de asimilar, por lo cual si le interesa iniciarse, “Raiz amarga” puede ser una más que interesante opción.

miércoles, 29 de agosto de 2018

ST. ELMO’S FIRE: “Evil Never Sleeps” (2018) (Pure Steel Records)


1. We Will Not Die 2. Rise 3. Betrayer 4. Lord Of Thunder 5. I Begin 6. Evil Never Sleeps / Doomsday 7. Soultaker 8. Across The Nations 9. Asleep In The Never 10. Hammer 11. Unslaved 12. Wasted 13. Evil Never Sleeps / Doomsday (versión alternativa, bonustrack)  14.Betrayer (versión alternativa, bonustrack)  15.Wasted (versión alternativa, bonustrack)

St. Elmo’s Fire regresó el pasado año entre intensas tormentas eléctricas para mostrarnos de nuevo su luminoso fulgor en “Evil Never Sleeps”, editado físicamente por el sello Pure Steel Records hace pocos meses. El cuarteto, creado en Sacramento (California) al principio de la década de los ochenta por el guitarrista Jeff Jones y el que fuera su primer vocalista, rápidamente se trasladó a Sunset Strip donde se pateó de arriba a abajo el circuito de clubes de esa zona. Después de publicar un sencillo y una maqueta, en 1986 lanzaron su homónimo primer larga duración, al que le siguieron “Warning From The Sky” (1988), “Powerdrive” (1990) y “Desperate Years” (1992), el trabajo que vio cómo su centelleante fuego se extinguía. En 2012, Jones (acompañado inicialmente por el batería que ocupaba ese puesto desde el álbum de debut) decidió reavivar esas descargas e hizo brillar de nuevo -con una alineación completamente renovada con Tom Frost a la batería, Chris Stringari al bajo y  Kevin Brady a la voz- el fuego de Santelmo mediante el refulgente “Evil Never Sleeps”, el quinto elepé de su discografía en donde la banda nos presenta un poderoso heavy metal con destellos de los primeros Riot, Y&T y Armored Saint. Una sólida base rítmica que levanta un muro sónico infranqueable, un cantante con un registro limpio y una voz rugosa a la par que melodiosa, y una guitarrista que llena con creces la falta de un segundo hacha desgranando riffs, solos y punteos a tutiplén son sus principales armas. 
We Will Not Die es un chispazo muy en la onda del Thundersteel de Riot que levantaría de la mesa de operaciones al mismísimo monstruo de Frankenstein: épica harmonía inicial, doble bombo mesurado, voz proyectada por encima del veloz riff y coros hímnicos. Betrayer reúne toneladas de guitarra solista que emergen entre las estrofas que navegan sobre un ritmo galopante y Lord Of Thunder esconde tras las oscuras notas iniciales una hondonada de power americano con un ritmo de batería que no da un respiro, un adictivo puente y un coreable estribillo. Evil Never Sleeps / Doomsday, Soultaker y Unslaved  suenan cadentes, correosos y densos, mientras que Across The Nations -con unos melódicos coros y un efectivo estribillo- es un corte orientado a la vertiente más comercial del metal. Ya en la recta final del álbum -cuya temática gira entorno de las diferentes manifestaciones del Mal en la sociedad actual-, Wasted descubre un imponente sonido de bajo y batería que te transporta al del Peace Sells de Megadeth con un puente que va subiendo hasta estallar en el conciso estribillo.
Como reclamo en esta edición en CD se incluyen tres versiones alternativas de Evil Never Sleeps / Doomsday, Betrayer y Wasted que no difieren excesivamente de las definitivas ni tampoco aportan nada substancial a “Evil Never Sleeps”, un correcto disco de heavy metal de tradición estadounidense con momentos destacables y, por encima de todo, honesto y coherente con la carrera de St. Elmo’s Fire. ¡El resplandor todavía no se ha apagado!
Sitio web: www.facebook.com/elmoevil2 (M.M.)